Rusia anunció que este viernes sostendrá conversaciones sobre seguridad con Estados Unidos y Ucrania en Abu Dabi, aunque advirtió que no será posible alcanzar una paz duradera sin resolver previamente las disputas territoriales derivadas del conflicto, de acuerdo con declaraciones del Kremlin tras una reunión nocturna entre el presidente Vladimir Putin y enviados estadounidenses.

Yuri Ushakov, asesor presidencial ruso, informó que el encuentro, que se prolongó durante aproximadamente cuatro horas y concluyó pasada la medianoche, fue “sustantivo, constructivo y muy franco”, aunque evitó hablar de avances concretos hacia un acuerdo definitivo.

Según Ushakov, el equipo ruso en las conversaciones trilaterales estará encabezado por el almirante Igor Kostiukov, mientras que el enviado especial para inversiones, Kirill Dmitriev, sostendrá reuniones paralelas de carácter económico con Steve Witkoff, representante del presidente estadounidense Donald Trump.

No obstante, el asesor del Kremlin fue enfático al señalar que el tema territorial sigue siendo el principal obstáculo para un acuerdo de largo plazo. “Sin resolver la cuestión territorial de acuerdo con la fórmula acordada en Anchorage, no hay esperanza de lograr una paz duradera”, afirmó Ushakov, en referencia a la cumbre celebrada el año pasado entre Trump y Putin en Alaska.

Durante las conversaciones, Putin reiteró que Rusia mantiene un “interés sincero” en una salida diplomática al conflicto. Sin embargo, Ushakov advirtió que, mientras no se alcancen acuerdos sustanciales, Moscú continuará con los objetivos de la llamada “operación militar especial”.

“Hasta que esto se logre, Rusia seguirá persiguiendo sistemáticamente sus objetivos, especialmente en el campo de batalla, donde las fuerzas armadas rusas mantienen la iniciativa estratégica”, sostuvo el funcionario.

El anuncio se produce en un momento crítico para Ucrania, que enfrenta uno de los inviernos más severos desde el inicio de la guerra. En las últimas semanas, Rusia ha intensificado los ataques con misiles y drones contra la infraestructura energética ucraniana, provocando apagones prolongados y dejando sin calefacción a cientos de miles de personas en Kiev y otras ciudades, en medio de temperaturas bajo cero.

Las conversaciones previstas en Abu Dabi son vistas como un nuevo intento por reducir las tensiones, aunque analistas advierten que las diferencias territoriales continúan siendo el principal punto de fricción para avanzar hacia un alto al fuego sostenible.