En una declaración que ha encendido las alarmas en el sector público, la gobernadora de Campeche, Layda Sansores Sanromán, afirmó que su administración atraviesa una crisis de liquidez tan severa que ya no cuentan con recursos “ni para pagar la luz”. La mandataria advirtió que, de no cubrirse el próximo recibo de energía eléctrica, optará por paralizar las oficinas gubernamentales antes que solicitar nuevos préstamos o prórrogas.
Durante la celebración del Día del Empleado Estatal, Sansores reiteró que el estado enfrenta un boquete financiero derivado de un recorte de 4 mil millones de pesos en participaciones federales, culpando directamente a la Ley de Coordinación Fiscal, a la que calificó como una “fórmula maldita”.
El fantasma del “apagón” administrativo
La gobernadora fue enfática al señalar que la administración estatal ya agotó las instancias de espera con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). El bimestre pasado, el gobierno tuvo que solicitar una prórroga de 15 días para “juntar los centavitos” y liquidar el adeudo, una experiencia que, según sus palabras, la hizo “sentirse pobre” por primera vez en su vida.
“La próxima vez, que nos apaguen la luz. No voy a pedir prestado ni prórroga, apago todas las oficinas y que vean que en Campeche se paralizan porque no tenemos energía para que las máquinas trabajen”, sentenció la morenista.
Mil millones de deuda en el aire
A pesar del panorama de insolvencia, existe una contradicción administrativa: el Congreso del Estado ya aprobó la contratación de una deuda por mil millones de pesos a pagar en 20 años para proyectos de inversión. Sin embargo, hasta la fecha, el Ejecutivo estatal no ha informado si ya dispone de dicho empréstito o si estos recursos podrían ser reorientados para cubrir el gasto corriente y los servicios básicos de la entidad.
Un reclamo histórico al pacto federal
Layda Sansores acusó que Campeche sigue sufriendo las consecuencias de un sistema que históricamente exigió al estado producir el 80% del petróleo del país sin recibir una retribución justa. “Alguien decidió por nosotros”, reclamó, en referencia a la distribución de la riqueza nacional que hoy mantiene a su gobierno al borde de la inoperatividad técnica.
De cumplirse la advertencia de la mandataria, miles de trámites y servicios públicos podrían quedar suspendidos en las próximas semanas, afectando directamente a la ciudadanía campechana ante la falta de suministros energéticos en los edificios gubernamentales.














