La oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, rompió el hermetismo este viernes al revelar que el mandatario superó recientemente un tratamiento de radioterapia contra un cáncer de próstata en etapa temprana. El anuncio coincide con el ingreso de Netanyahu al Hospital Hadassah de Ein Karem, en Jerusalén, donde se someterá hoy mismo a una cirugía para la extirpación de la próstata.

El informe médico, cuya publicación fue retrasada dos meses por petición expresa del mandatario, detalla una batalla de salud que se mantuvo en un segundo plano mientras Israel enfrenta un conflicto abierto con Irán.

Un diagnóstico accidental

La cronología de la salud de Netanyahu comenzó el 29 de diciembre de 2024, cuando fue tratado inicialmente por una hiperplasia benigna (agrandamiento de la próstata). Sin embargo, una resonancia magnética de seguimiento detectó un foco sospechoso de menos de un centímetro.

  • El hallazgo: Un examen exhaustivo confirmó que se trataba de un cáncer benigno de próstata “sin metástasis”.
  • La decisión: Netanyahu optó por una radioterapia breve y focalizada, la cual, según su gabinete, fue un “éxito rotundo con la desaparición total de la lesión”.

Guerra y propaganda: ¿Por qué el retraso?

El gabinete israelí justificó la demora en la transparencia médica alegando razones de seguridad nacional. Netanyahu solicitó que el informe no viera la luz en plena fase aguda de la guerra para evitar que el régimen de Irán utilizara su estado de salud como herramienta de “propaganda falsa” contra la moral de Israel.

Impacto en su juicio por corrupción

A pesar de que el tratamiento previo se calificó como exitoso, la salud del primer ministro sigue impactando su agenda legal. Según el medio Ynet, Netanyahu solicitó y obtuvo recientemente el aplazamiento de las audiencias de su juicio por corrupción programadas para esta semana.

La justificación legal fue precisamente la intervención quirúrgica de este viernes, la cual requerirá que el mandatario permanezca ingresado durante varios días. Durante este periodo, se espera que sus funciones sean delegadas temporalmente conforme a los protocolos establecidos en la ley israelí, mientras el mundo observa de cerca la estabilidad del mando en uno de los puntos más volátiles del planeta.