La certidumbre comercial en América del Norte entra en una etapa crítica. El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, formalizará este miércoles que no extenderá de manera automática la vigencia del T-MEC por otros 16 años, optando en su lugar por alargar el proceso de revisión bajo la amenaza de imponer nuevos aranceles y con la mira puesta en frenar el avance económico de China en la región.

Esta decisión frena la reactivación automática que buscaban México y Canadá, forzando al pacto comercial a entrar en un esquema de revisiones anuales obligatorias durante la próxima década, activando la cuenta regresiva para su potencial expiración el 1 de julio de 2036.

Los cabos sueltos: ¿Por qué Washington frena la prórroga?
A pesar de que el T-MEC sigue plenamente activo, el representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer, ya ha delineado una estrategia de alta presión. El proceso formal de revisión arranca con fricciones severas y una tercera ronda de negociaciones bilaterales ya programada para el próximo 20 de julio.
Los principales puntos de discordia en la mesa técnica son:
- El factor China: La exigencia de Washington de endurecer las reglas de origen para evitar que productos asiáticos triangulen su ingreso a EE. UU. a través de suelo mexicano.
- Aranceles de la Sección 232: Las disputas y restricciones vigentes en sectores estratégicos como el acero y el aluminio.
- Investigaciones del Artículo 301: Las dos indagatorias lanzadas por Trump en febrero de 2026 sobre el exceso de capacidad industrial y la prohibición de bienes elaborados con trabajo forzoso, que podrían derivar en nuevos aranceles para México.
La estrategia del miedo: Generar incertidumbre para atraer inversión
Para los expertos, el amago de la Casa Blanca obedece a una táctica deliberada de presión psicológica sobre los mercados globales.
“¿Con qué objetivo nos golpean? Con el objetivo de generar incertidumbre y que el inversionista diga: ‘Si me voy a México es más barato, sí; pero tengo la incertidumbre que puede que no me dejen pasar el producto o que me cobren un arancel alto’”, explicó Juan Díaz Mazadiego, director del Observatorio de Verificación y Vigilancia de Mercado (CVVM) y exfuncionario de la Secretaría de Economía de México.
El especialista anticipa que, en una primera instancia, México difícilmente quedará excluido de las investigaciones punitivas de EE. UU. No obstante, señala que el plan de Trump de reindustrializar su país a la fuerza requerirá que “siga alborotando el avispero” para contrarrestar las ventajas competitivas naturales del territorio mexicano.
¿Cómo funciona la “cláusula de caducidad” del T-MEC?
El tratado, que entró en vigor el 1 de julio de 2020, contempla reglas muy específicas para su continuidad en los periodos de revisión de cada seis años:
- Escenario de Consenso: Si las tres partes confirman por escrito su deseo de prorrogarlo, el T-MEC se extiende automáticamente por 16 años más. (México y Canadá ya firmaron esta opción).
- Escenario de Rechazo (Actual): Al negarse Estados Unidos a firmar la extensión, el acuerdo entra en una fase de evaluación conjunta cada año durante la década restante (hasta 2036), sirviendo como un mecanismo de presión constante para forzar modificaciones.
Ante este panorama, el gobierno mexicano tendrá que estructurar una defensa técnica y legal sumamente robusta para demostrar que no incurre en prácticas desleales y salvaguardar la estabilidad de las cadenas de suministro de la región.



















