Una investigación publicada por el diario Los Angeles Times ha puesto al descubierto una red de operaciones tácticas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en territorio mexicano, operando fuera de los canales diplomáticos habituales. El reporte revela que agentes estadounidenses han intervenido en al menos tres ocasiones recientes en misiones de vigilancia y apoyo directo contra el crimen organizado en Chihuahua.
La revelación surge tras un accidente carretero en la zona serrana donde dos agentes de la CIA perdieron la vida, dejando al descubierto una misión que el Gobierno Federal de México asegura desconocer por completo.
El accidente que rompió el secreto
De acuerdo con la información difundida, el incidente ocurrió mientras un grupo de cuatro agentes de la CIA participaba en una misión para desmantelar un laboratorio de drogas en la zona limítrofe entre Chihuahua y Sinaloa. Dos de ellos fallecieron en el lugar, lo que obligó a las autoridades a confrontar la presencia de personal de inteligencia extranjero en una zona de alta peligrosidad.
El diario estadounidense detalla que estas incursiones se realizaron bajo un esquema de “asistencia técnica”, pero en la práctica consistieron en labores de inteligencia operativa y apoyo táctico, impulsadas por la presión de la administración de Donald Trump para obtener resultados contundentes contra los cárteles.
Choque entre niveles de Gobierno
La presencia de la CIA ha desatado un conflicto político en México:
- Gobierno Federal: Reitera que nunca fue notificado sobre la presencia o las misiones de los agentes estadounidenses, calificando el hecho como una posible vulneración a la soberanía nacional.
- Gobierno de Chihuahua: Se ha limitado a declarar que su coordinación es estrictamente con fuerzas federales (Sedena y Guardia Nacional), deslindándose de cualquier acuerdo directo con agencias extranjeras.
¿Cooperación o intervención encubierta?
Analistas consultados advierten que la frontera entre la cooperación institucional y las acciones encubiertas se ha vuelto “difusa”. El uso de agentes extranjeros en misiones para desmantelar laboratorios sugiere un nivel de autonomía que excede los tratados de seguridad vigentes entre ambos países.
Este escándalo amenaza con tensar aún más la relación bilateral, en un momento donde la revisión del T-MEC y la seguridad fronteriza están en el centro de la agenda. Se anticipa un intenso debate en el Congreso de la Unión sobre los alcances legales de la intervención de EE. UU. en la estrategia de seguridad mexicana y la falta de transparencia en los operativos de inteligencia en la zona serrana.

















