En un movimiento estratégico de cara al fortalecimiento del partido oficialista, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó esta mañana la renuncia de Citlalli Hernández Mora a la titularidad de la Secretaría de las Mujeres. La salida, que se hará efectiva el próximo 17 de mayo de 2026, marca el cierre de una gestión que inició con la elevación de esta instancia a rango de secretaría de Estado el primer día de 2025.

El motivo: Operación política en Morena

Durante la “mañanera” en Palacio Nacional, la jefa del Ejecutivo Federal reveló que el motivo de la separación no responde a fricciones internas, sino a una solicitud de la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Luisa María Alcalde.

“Ayer Citlalli me entregó su renuncia… me dijo que se va al partido, que quiere ir a ayudar a Morena”, explicó la mandataria.

Sheinbaum detalló que Hernández asumirá un “nombramiento especial” dentro del Comité Ejecutivo Nacional para coordinar alianzas y procesos internos, tareas en las que ya demostró experiencia durante el ciclo electoral de 2024.

Un balance de gestión

La presidenta calificó a Hernández como una mujer “excepcional, brillante y trabajadora”, destacando los logros alcanzados en su año y medio de gestión:

  • Difusión Masiva: El reparto de 25 millones de cartillas de los derechos de las mujeres en todo el país.
  • Reformas Legales: La consolidación de modificaciones constitucionales clave en favor de la igualdad de género.
  • Diálogo Social: El fortalecimiento de los vínculos y mesas de trabajo con colectivos feministas de diversas regiones.

¿Quién ocupará la vacante?

Tras el anuncio, la presidenta Sheinbaum aseguró que ya ha comenzado la búsqueda del perfil que tomará las riendas de la Secretaría de las Mujeres. Aunque no adelantó nombres, fue enfática al señalar que el relevo será, obligatoriamente, una mujer, garantizando la continuidad de la agenda de paridad y protección a las mujeres que ha sido bandera de su administración.

Este ajuste se percibe como una pieza clave para la estabilidad del partido en el poder, mientras el Gobierno Federal reafirma su compromiso con la institucionalización de las políticas de género.