El Gobierno de México intensifica la defensa de sus intereses comerciales de cara a la revisión del T-MEC. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que el próximo lunes arribará al país el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, para encabezar una segunda ronda de negociaciones técnicas de alto nivel.

Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, Ebrard detalló que estos encuentros darán continuidad a las mesas de trabajo iniciadas en Washington el pasado marzo, con un enfoque quirúrgico “sector por sector”.

La agenda: Sectores estratégicos y reglas de origen

La revisión técnica se centrará en los pilares de la relación bilateral que enfrentan mayores retos operativos y normativos:

  • Industria Pesada: Seguimiento a las exportaciones de acero y aluminio.
  • Sector Automotriz: Revisión de las complejas reglas de origen para garantizar la competitividad regional.
  • Campo: Análisis de las políticas comerciales en el sector agropecuario.
  • Sustitución de Importaciones: México buscará fortalecer la producción interna para reducir la dependencia de insumos provenientes de Asia, impulsando el nearshoring.

México se une a la élite tecnológica con Flex

Más allá de la diplomacia comercial, Ebrard anunció un hito para la industria nacional: la llegada de una nueva inversión de la empresa Flex. La compañía instalará en México plantas para la fabricación, ensamblaje y prueba de equipos avanzados para centros de datos e Inteligencia Artificial (IA).

El secretario subrayó que esta manufactura de alta especialización —basada en gabinetes tecnológicos de gran complejidad— solo es realizada por un grupo selecto de países. Con este proyecto, México se posiciona en la vanguardia de la infraestructura digital global, atrayendo procesos que anteriormente se concentraban en naciones asiáticas o europeas.

Rumbo a la revisión de 2026

Estos encuentros técnicos son fundamentales antes de la revisión formal del tratado programada para finales de este año. La administración de Sheinbaum apuesta por una coordinación estrecha con Washington para asegurar que el flujo comercial se mantenga libre de aranceles, mientras se atraen inversiones de alto valor agregado como la de Flex, que transforman el perfil productivo del país.