La aprobación del “Plan B” de la Reforma Electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum ha causado un gran impacto en Movimiento Ciudadano (MC). Tras el sorpresivo voto a favor de la bancada nacional, presuntamente bajo las órdenes de Jorge Álvarez Máynez, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, rompió el silencio para desmarcarse de la decisión.

El mandatario estatal aceptó que la dirigencia nacional no lo consultó antes de respaldar la iniciativa oficialista, una medida que ha generado desconcierto en las bases del partido en el estado.

Congruencia frente a consignas
Durante un encuentro con medios, Lemus fue enfático al señalar que el proyecto político en Jalisco mantiene una autonomía de criterio frente a las directrices de la Ciudad de México.
“No fui consultado de esta medida por parte de la dirigencia nacional. Pero no importa, MC Jalisco se cuece aparte. Somos un movimiento cercano a la ciudadanía… que cada quien vote lo que en su conciencia política está, no lo que ordene un partido o una dirigencia”, sentenció el gobernador.
Para Lemus, la identidad del “movimiento naranja” en el estado se basa en la congruencia ciudadana, sugiriendo que las órdenes cupulares no deben estar por encima de los principios democráticos que defienden en la entidad.
Sí al ahorro, no al centralismo
A pesar del deslinde, Lemus Navarro precisó su postura respecto a la reforma. Aclaró que, aunque Movimiento Ciudadano coincide en la necesidad de reducir gastos burocráticos y optimizar los recursos públicos, la línea roja es la federalización de la justicia electoral.
El gobernador reiteró que no se debe violentar la autonomía de cada entidad. Para el gobierno de Jalisco, el fortalecimiento de la democracia no debe pasar por el debilitamiento de las instituciones locales ni por la subordinación a una estrategia nacional que ignore las particularidades regionales.
















