- La medida, que entra en vigor el 21 de enero, refuerza la política de “carga pública” del gobierno de Donald Trump y afecta a países de América Latina, África y Medio Oriente.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este miércoles la suspensión indefinida del procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, como parte de una política más estricta para impedir el ingreso de personas que puedan convertirse en una “carga pública” para el sistema de asistencia social y de salud del país.
La decisión entrará en vigor el próximo 21 de enero y se mantendrá hasta que se complete una revisión integral de los protocolos de visado, lo que representa un endurecimiento significativo de las directrices adoptadas en noviembre pasado por la administración del presidente Donald Trump.
En aquella ocasión, el gobierno estadounidense ordenó negar visas con base en criterios como la edad avanzada y la presencia de enfermedades crónicas, entre ellas diabetes y obesidad, bajo el argumento de que estos factores incrementan el riesgo de requerir atención médica costosa y prolongada.
De acuerdo con un memorando interno del Departamento de Estado, la evaluación para determinar si un solicitante puede ser considerado una posible carga pública es exhaustiva. Los funcionarios consulares deben analizar variables como el estado de salud, la edad, el dominio del idioma inglés, la situación financiera y los antecedentes de haber recibido asistencia pública o haber estado internado en instituciones.
“El criterio que más preocupa a las autoridades estadounidenses es la posible necesidad de atención médica a largo plazo, que puede ascender a cientos de miles de dólares”, señala el documento. En consecuencia, personas mayores, con sobrepeso, condiciones médicas preexistentes, recursos económicos limitados o con historial de apoyos gubernamentales enfrentarán una alta probabilidad de rechazo.
En su comunicado oficial, el Departamento de Estado justificó la medida al señalar que “la congelación se mantendrá hasta que Estados Unidos pueda garantizar que los nuevos inmigrantes no se enriquezcan con la riqueza del pueblo estadounidense”.
La suspensión impacta a Colombia y a varios países de América Latina, entre ellos Brasil, Cuba, Guatemala, Haití, Nicaragua y Uruguay. No obstante, la mayoría de las nacionalidades incluidas pertenecen a África y Medio Oriente. También figuran países y territorios como Rusia, Moldavia, Tailandia, así como naciones del Caribe como Bahamas y Bermuda.
La decisión ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, que advierten sobre un aumento en la discriminación basada en condiciones de salud y nivel socioeconómico, mientras que el gobierno estadounidense sostiene que la medida es necesaria para proteger las finanzas públicas y el sistema de salud del país.

















