El Gobierno de México ya tiene una estrategia clara para destrabar la negociación comercial con Washington. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reveló este jueves 2 de julio que la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum formalizó una propuesta para resolver la principal inconformidad del mandatario estadounidense Donald Trump: el déficit comercial de la Unión Americana con sus socios del norte y del sur.

La respuesta mexicana no apuesta por el conflicto, sino por el fortalecimiento industrial de la región frente al mercado asiático.

La fórmula de México: Producir en la región para dejar de importar
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Ebrard explicó que la única vía matemática y económica real para reducir la brecha comercial de Estados Unidos es un plan conjunto de sustitución de importaciones.
“Si queremos reducir el déficit, necesitamos producir más en Norteamérica, es decir, en Estados Unidos, México y Canadá, para no importar tantas cosas”, puntualizó el secretario.
Para dimensionar la enorme dependencia que la región mantiene con el exterior, el titular de Economía expuso la vulnerabilidad de sectores estratégicos en México que bien podrían abastecerse o fabricarse internamente mediante alianzas regionales:
- Sector Salud: México importa actualmente la totalidad de la penicilina que consume el sector público.
- Farmacéutica: La gran mayoría de los principios activos e insumos para la producción de medicamentos provienen de fuera de la región.
- Tecnología: El 90% de los semiconductores (chips) utilizados en las cadenas productivas e industriales del país son importados.
“¿Cómo producimos de este lado, entre Estados Unidos, México y Canadá? Si no lo resolvemos, nunca vamos a resolver el déficit”, sentenció.
Las revisiones “son normales”: Próxima parada, 20 de julio
Ebrard restó dramatismo a la postura proteccionista de la Casa Blanca e insistió en que las mesas de diálogo técnico son habituales. Como ejemplo, recordó que en 2025 Washington solicitó a México resolver una lista de 54 puntos críticos dentro del acuerdo. Para este ciclo de negociaciones, las exigencias estadounidenses se han compactado significativamente.
“Este año, hay entre 10 y 11 asuntos que ya nos habían planteado antes”, detalló el funcionario, precisando que los equipos técnicos ya trabajan sobre esa agenda reducida.
El primer gran ‘corte de caja’ de estas negociaciones ocurrirá el próximo martes 20 de julio, fecha en la que una delegación de alto nivel de Estados Unidos, encabezada por Jamieson Greer, arribará a la Ciudad de México para sostener un encuentro bilateral clave en las oficinas de la Secretaría de Economía. En dicha reunión se evaluará la viabilidad del plan de producción norteamericano propuesto por el gobierno de Sheinbaum.


















