Ante lo que califican como una “ausencia de respuestas concretas” por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha tomado una decisión radical. La Asamblea Nacional Representativa (ANR) acordó ratificar el estallamiento de un paro nacional indefinido durante el mes de junio, con el objetivo explícito de boicotear la realización del Mundial de Fútbol.

El magisterio disidente señaló que la suspensión de clases por tiempo indefinido es una “necesidad política” para forzar al Gobierno Federal a atender sus demandas históricas, centradas en la abrogación de la reforma educativa y la modificación de la Ley del ISSSTE de 2007.

Un frente unido de 17 estados

El acuerdo, alcanzado tras una sesión que se prolongó hasta la madrugada, contó con el respaldo de representantes de más de 15 entidades federativas, incluyendo delegaciones de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Ciudad de México y Jalisco, entre otras.

Los docentes determinaron que el próximo sábado 16 de mayo se llevará a cabo una nueva asamblea para definir la fecha exacta de inicio y las modalidades que tomará este paro nacional que pretende impactar la logística de la justa mundialista.

Calendario de movilizaciones: Mayo combativo

Antes del paro de junio, la CNTE ha trazado una ruta de movilizaciones masivas en la capital del país:

  • 1º de mayo (Día del Trabajo): Marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo (9:00 hrs). Se entregará el Pliego Petitorio Nacional 2026.
  • 15 de mayo (Día del Maestro): Marcha de la Escuela Normal Superior al Zócalo. Los docentes han denominado esta fecha como el “Día del maestro combativo”.
  • 16 de mayo: Homenaje póstumo a Enrique Ávila Carrillo, fundador de la CNTE y figura clave del movimiento.

Alianzas y rechazo al “Servicio Universal de Salud”

Con la mirada puesta en una huelga nacional, los representantes de la Coordinadora buscarán fortalecer sus filas mediante una política de alianzas con otros gremios y sectores sociales.

Asimismo, la ANR emitió un posicionamiento de rechazo al decreto del Servicio Universal de Salud, calificándolo como una imposición de “continuidad neoliberal”. El magisterio disidente sostiene que las políticas actuales no han resuelto el déficit en la atención médica y seguridad social de los trabajadores del Estado.

Con la amenaza del boicot mundialista sobre la mesa, la presión se traslada a Palacio Nacional, donde la administración de Claudia Sheinbaum deberá decidir si abre una mesa de diálogo antes de que el conflicto magisterial opaque el escaparate internacional que representa la Copa del Mundo para México.