En un movimiento estratégico para frenar la inflación y modernizar los métodos de pago en el país, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que a partir del 1 de mayo se reducirán las comisiones por el uso de tarjetas de crédito, débito y vales en todas las gasolineras de México.
La medida, coordinada con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), busca reducir los costos operativos de las estaciones de servicio para que este ahorro se traslade directamente al precio final que pagan los consumidores en la bomba.
Los tres pilares del acuerdo
El secretario de Hacienda, Édgar Amador, detalló que esta iniciativa es fruto de una colaboración permanente con instituciones financieras para enfrentar el contexto inflacionario actual. Los acuerdos establecidos son:
- Menos comisiones bancarias: Reducción directa en el costo por transacciones con plásticos de crédito y débito.
- Descuento en vales: Menor comisión por la recepción de vales de combustible, un método de pago clave para el sector transporte.
- Vigencia estratégica: El esquema operará del 1 de mayo al 31 de octubre de 2026.
¿Hacia el fin del efectivo en gasolineras?
La mandataria explicó que el plazo fijado hasta octubre responde a la expectativa de una baja en los precios internacionales del petróleo. Sin embargo, adelantó que al finalizar este periodo se presentará un nuevo plan para incentivar la eliminación del pago en efectivo en las estaciones de servicio, buscando mayor seguridad y transparencia.
“Bajarán más los precios de la gasolina y el diésel. Vamos a esperar los resultados de este periodo y, si es necesario, extenderemos el acuerdo”, afirmó Sheinbaum, quien confirmó nuevas reuniones con asociaciones de gasolineros para asegurar el cumplimiento de los precios “tope”.
Impacto en la inflación
Esta reducción de comisiones se suma a la política de precios máximos vigentes. Al disminuir el costo de intermediación financiera, el Gobierno Federal apuesta por una deflación controlada en el sector energético, uno de los que más peso tiene en la canasta básica y la cadena de suministros nacional.
Con este anuncio, el Ejecutivo marca una ruta clara hacia la digitalización de los pagos en servicios básicos, mientras intenta amortiguar los efectos de la volatilidad económica global en las familias mexicanas.
















