El director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, agradeció la mañana de este viernes a la presidenta Claudia Sheinbaum por la “gran cooperación” y el trabajo en equipo entre los gobiernos de México y Estados Unidos, tras la captura de Ryan Wedding, ex atleta olímpico canadiense de snowboard, acusado de convertirse en un capo del narcotráfico vinculado al Cártel de Sinaloa.
Wedding, de 44 años, figuraba en la lista de los 10 más buscados del FBI, señalado por presuntamente dirigir una red transnacional de tráfico de cocaína responsable del traslado de cientos de kilogramos de droga desde Colombia, a través de México, con destino final en Estados Unidos y Canadá.
Acusaciones por narcotráfico y asesinato
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en una acusación presentada en noviembre de 2025, Wedding es señalado de supervisar una empresa criminal, recurrir a tácticas de intimidación, incluido el asesinato de testigos, y lavar las ganancias obtenidas del narcotráfico.
Las autoridades estadounidenses sostienen que el ex deportista había logrado construir una estructura criminal sofisticada, con operaciones que se extendían por varios países del continente.
Reconocimiento a autoridades mexicanas
En un mensaje difundido en redes sociales, Kash Patel también expresó su agradecimiento al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, con quien sostuvo una reunión en la Ciudad de México un día antes de la captura, así como al embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson.
“Gracias al liderazgo y compromiso del presidente Donald Trump con las fuerzas del orden a nivel mundial, esta mañana el Departamento de Justicia y el FBI capturaron a nuestro sexto fugitivo más buscado”, señaló el funcionario estadounidense.
Más de una década oculto en México
Las investigaciones apuntan a que Ryan Wedding habría permanecido oculto en México durante más de una década, mientras era buscado por tráfico de cocaína y asesinato desde 2024.
La captura representa un golpe significativo al narcotráfico transnacional y refuerza la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y combate al crimen organizado, uno de los ejes centrales en la relación entre ambos países.

















