La represión y la persecución política no pueden ser toleradas en Venezuela, afirmó este martes el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, quien ofreció la capacidad del organismo hemisférico para facilitar un diálogo interno con miras a una transición política en el país sudamericano.

Las declaraciones se produjeron durante una sesión extraordinaria de la OEA, convocada de manera exclusiva para abordar la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en Caracas.
“Recientes reportes, más allá de lo que ya sabíamos, nos dan razones para estar preocupados”, sostuvo Ramdin ante los representantes de los Estados miembros. “La represión y la persecución política no puede ser tolerada en Venezuela o en ningún otro lugar de nuestro hemisferio”, subrayó.
El secretario general instó a los países de la región —profundamente divididos en torno al operativo estadounidense— a encontrar puntos de convergencia. “Debemos hallar un camino para mantener un compromiso colectivo”, afirmó, al tiempo que reiteró la disposición de la OEA para actuar como facilitador de un proceso de diálogo político que contribuya a la estabilidad del país y de la región.
Durante la sesión, se sucedieron pronunciamientos críticos contra la intervención militar de Estados Unidos, con varios gobiernos alertando sobre los riesgos para la soberanía, el derecho internacional y la estabilidad hemisférica. No obstante, algunos países evitaron fijar una postura explícita y otros expresaron abiertamente su satisfacción por la captura de Maduro, al que consideran responsable de graves violaciones a los derechos humanos.
La sesión estuvo marcada por momentos de tensión. La intervención del embajador estadounidense ante la OEA, Leandro Rizzuto, fue brevemente interrumpida por una persona del público que exigió la liberación de Maduro. El manifestante fue desalojado de la sala de sesiones por razones de seguridad.















