Este domingo 13 de noviembre se llevó a cabo la marcha a favor del Instituto Nacional Electoral (INE) y en contra de la reforma político electoral que propuso el presidente Andrés Manuel López Obrador; tanto en la capital de país como en distintas salieron a marchar, y aunque la cantidad de asistentes generó debate entre simpatizantes del movimiento denominado 4T y opositores, la realidad fue que cientos de personas salieron a las calles.

Pese a que la convocatoria, supuestamente, estuvo encabezada por gente que no pertenece a ningún partido político, estos no desaprovecharon la ocasión para hacer pública su inconformidad y atraer los reflectores, políticos del Partido Acción Nacional (PAN), del Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido de la Revolución Democrática se hicieron presentes.
Personajes como Margarita Zavala y la senadora Lilly Téllez compartieron fotos a través de redes sociales en protesta por “la libertad, la justicia y la democracia de México”.
Otros de los políticos en funciones que acudieron a la marcha en Paseo de la Reforma fueron el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Santiago Creel, así como el senador y coordinador parlamentario del PRI, Miguel Ángel Osorio Chong. Del mismo modo, Marko Cortés, presidente del blanquiazul y el exmandatario Vicente Fox Quesada.
“Quienes no marcharon, se perdieron algo fenomenal. Volver a sentir en lo más profundo el ser mexicano ¡Demos gracias a Dios por esta gran patria que nos dio! ¡Simple y sencillamente fenomenal! La próxima vendrá pronto. Por ningún momento se la pierdan”, escribió Vicente Fox a través de su cuenta de Twitter.
¿Qué plantea la reforma?
El proyecto de reforma constitucional que será discutido en las próximas semanas en el Congreso, contempla la desaparición de las dependencias electorales estatales, la reducción del financiamiento a los partidos, la elección de los integrantes del organismo electoral mediante el voto ciudadano.
También plantea la reducción de legislaturas plurinominales, que son electos por representación proporcional mediante listas regionales, lo que implicaría la eliminación de 200 diputados y 32 senadores; reduciendo la cámara baja a 300 miembros y el Senado a 96.















