En un intento por distender la crisis energética global, el Gobierno de Irán anunció este viernes la apertura completa del Estrecho de Ormuz para el paso de buques comerciales. Sin embargo, la noticia fue rápidamente opacada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió que el bloqueo naval contra la República Islámica seguirá “en pleno vigor” hasta consolidar un acuerdo definitivo.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchi, utilizó sus redes sociales para informar que la medida busca alinearse con los recientes periodos de cese al fuego en la región, permitiendo el flujo por las rutas coordinadas por la Organización de Puertos de su país.
¿Tregua definitiva o alivio temporal?
La declaración de Araqchi dejó interrogantes sobre el alcance de esta apertura. Aunque afirmó que el estrecho está “listo para los negocios”, no precisó si la medida responde a la tregua de diez días entre Israel y Hezbolá iniciada el jueves, o al alto al fuego pactado entre Washington y Teherán que, en teoría, expira el próximo 22 de abril.
“El paso de todos los navíos comerciales por el estrecho de Ormuz fue declarado totalmente abierto para el periodo restante del alto al fuego”, indicó el canciller iraní.
La respuesta de Trump: Bloqueo inamovible
La reacción desde la Casa Blanca no se hizo esperar. A través de su plataforma Truth Social, y fiel a su estilo retórico, Donald Trump dejó claro que la apertura iraní no suavizará la presión militar estadounidense. El mandatario enfatizó que el bloqueo naval es una herramienta de negociación directa.
“EL BLOQUEO NAVAL SEGUIRÁ EN PLENO VIGOR Y EFECTO, YA QUE AFECTA SOLO A IRÁN, HASTA EL MOMENTO EN QUE NUESTRA TRANSACCIÓN CON IRÁN ESTÉ COMPLETA AL 100%”, escribió Trump en mayúsculas.
Mercados en vilo
El Estrecho de Ormuz es el punto de tránsito más importante del mundo para el petróleo, y cualquier señal de apertura suele aliviar los precios internacionales del crudo. No obstante, la insistencia de Trump en mantener el cerco naval genera incertidumbre entre las navieras y empresas de seguros, que ven con cautela la posibilidad de navegar por una zona donde la vigilancia militar de EE. UU. sigue activa.
Con la fecha límite del 22 de abril acercándose, la comunidad internacional observa con preocupación si este anuncio iraní es un gesto genuino de desescalada o una maniobra táctica antes de que venza el plazo del acuerdo actual con la administración Trump.

















