El intercambio comercial entre las dos potencias transatlánticas atraviesa un periodo de turbulencia. Por segundo mes consecutivo, las exportaciones de la Unión Europea (UE) hacia los Estados Unidos registraron una caída superior a la cuarta parte de su volumen total, según datos oficiales publicados este viernes por Eurostat.

En febrero, las ventas de los 27 países del bloque hacia el mercado estadounidense se desplomaron un 26.4%, cifra que se suma a la caída del 27.8% reportada en enero. Este escenario ha provocado una reducción drástica del 60% en el superávit comercial de la UE, encendiendo las alarmas en las capitales europeas.

El factor de la “anticipación de pedidos”

A pesar de la contundencia de las cifras, analistas sugieren que el impacto de los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump podría estar viéndose exagerado por un efecto estadístico.

A principios de 2025, ante la inminente llegada de los aranceles en marzo, las empresas europeas saturaron el mercado estadounidense con pedidos anticipados, generando un pico de exportaciones sin precedentes. Al comparar el febrero actual con aquel volumen inflado de 2025, la caída luce más estrepitosa de lo que el flujo orgánico sugeriría.

Los sectores más golpeados

Más allá de las distorsiones estadísticas, el impacto real en industrias clave es innegable. Durante el cierre de 2025 y el inicio de 2026, los sectores más afectados por la política comercial de Washington han sido:

  • Hierro y Acero: Una reducción cercana al 40%.
  • Productos Químicos: Desplomes de entre el 60% y el 80%.
  • Tipo de Cambio: La apreciación del euro en un 8.9% frente al dólar ha encarecido los productos europeos, restándoles competitividad.

Diversificación como respuesta

Ante el cierre parcial del mercado norteamericano, la Unión Europea ha comenzado a mirar hacia otros horizontes. Vincent Stamer, economista de Commerzbank, destacó que las exportaciones de la UE hacia otros destinos han crecido un 6.1%.

Sin embargo, el experto advierte que este crecimiento en otros mercados podría no ser suficiente para compensar el daño a largo plazo si las tensiones con Estados Unidos —que se rigen bajo un acuerdo comercial aún frágil— continúan escalando durante el resto del año.