El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, alertó que el organismo internacional enfrenta un riesgo de colapso financiero inminente, derivado principalmente de las cuotas impagadas de los Estados miembros y de las actuales normas presupuestarias que limitan su capacidad operativa.
De acuerdo con una carta fechada el 28 de enero y dirigida a los embajadores, a la que tuvo acceso Reuters, Guterres advirtió que la situación financiera de la ONU “se está agravando”, poniendo en peligro la ejecución de programas esenciales y el funcionamiento general de la organización.
“La crisis se está agravando, amenazando la ejecución de los programas y poniendo en riesgo el colapso financiero. Y la situación se deteriorará aún más en un futuro próximo”, escribió el secretario general.
Crisis de liquidez en la ONU
La advertencia se produce en un contexto de grave crisis de liquidez, en el que Estados Unidos, principal contribuyente del organismo, ha reducido de forma significativa su financiamiento voluntario a agencias de la ONU y ha dejado de cumplir con pagos obligatorios correspondientes tanto al presupuesto ordinario como al destinado a las misiones de mantenimiento de la paz.
En la misiva, Guterres señaló que ya existen decisiones oficiales de no cumplir con las contribuciones asignadas, las cuales financian una parte sustancial del presupuesto aprobado. No obstante, no precisó qué países están involucrados, y hasta el momento un portavoz de la ONU no ha emitido comentarios al respecto.
Posible agotamiento de recursos en julio
El secretario general fue enfático al advertir que, de no tomarse medidas urgentes, el efectivo disponible podría agotarse en julio, comprometiendo seriamente las operaciones del organismo a nivel global.
“O bien todos los Estados miembros cumplen con sus obligaciones de pagar íntegramente y a tiempo, o bien los Estados miembros deben revisar fundamentalmente nuestras normas financieras para evitar un colapso financiero inminente”, subrayó Guterres.
La ONU ha reiterado en diversas ocasiones que la puntualidad en el pago de las cuotas es esencial para garantizar su capacidad de respuesta ante crisis humanitarias, conflictos armados y programas de desarrollo, por lo que el llamado del secretario general busca presionar a los Estados miembros a actuar antes de que la situación se vuelva insostenible.

















