La recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a la comida chatarra se duplicó en la última década. De acuerdo a la información que difundió la Secretaría de Hacienda, el año pasado se recaudaron aproximadamente 78 mil 500 millones de pesos, más del doble de lo contabilziado en 2014.

El IEPS comenzó a aplicarse en 2014 a un grupo de alimentos con alto contenido calórico y a bebidas azucaradas, como parte de una iniciativa integral para controlar la obesidad y epidemia de sobrepeso en México.

Para 2010, el entonces presidente Felipe Calderón presentó el Acuerdo Nacional por la Salud Alimentaria (ANSA), pero hasta 2013, en la etapa de Enrique Peña Nieto, cuando se promulgó una reforma educativa que prohibía en las escuelas de educación básica los alimentos “que no favorezcan la salud de los educandos”.

En 2014, la autoridad hacendaria recaudó casi 32 mil millones de pesos del IEPS a alimentos no básicos con alta densidad calórica y a bebidas saborizadas. El año pasado, el monto recaudado por dicho concepto se acercó a los 78 mil 500 millones de pesos.