La inflación mundial continuaría su tendencia a la baja y se ubicaría en 3.8% durante este año, para descender a 3.4% en 2027, impulsada por una menor demanda global y la reducción en los precios de la energía, informó este lunes la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.
Durante su participación en el Foro Fiscal Árabe Anual, celebrado en Dubái, Georgieva destacó que, pese a un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas, cambios en la política comercial, avances tecnológicos y transformaciones demográficas, el crecimiento económico mundial se ha mantenido “notablemente bien”.
La titular del FMI subrayó que la economía global ha mostrado una resiliencia mayor a la esperada, incluso en un contexto de incertidumbre y reconfiguración de las cadenas de suministro. En ese sentido, señaló que el comportamiento del comercio internacional ha sido más sólido de lo previsto.
“Lo que hemos visto este año es que el comercio no ha descendido como temíamos. De hecho, está creciendo solo ligeramente más lento que el crecimiento mundial”, explicó.
No obstante, Georgieva advirtió sobre los riesgos que representa el aumento de acuerdos comerciales unilaterales y llamó a fortalecer la integración comercial global como una herramienta clave para sostener el crecimiento y la estabilidad económica.
“En un mundo de fragmentación comercial, una mayor integración comercial es absolutamente primordial”, afirmó.
Las proyecciones del FMI refuerzan la expectativa de una desaceleración inflacionaria global, lo que podría dar mayor margen de maniobra a los bancos centrales y contribuir a un entorno económico más estable en los próximos años.


















