El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sin cambios la tasa de interés, en un rango de 3.50 a 3.75%, durante su primera decisión de política monetaria del año.

La determinación fue tomada por mayoría, aunque dos integrantes de la Junta de Gobierno —Stephen Miran y Christopher Waller— votaron a favor de un recorte de 25 puntos base, reflejando un debate interno sobre el rumbo de la política monetaria.

En su comunicado, la Fed señaló que la actividad económica estadounidense continúa mostrando un crecimiento sólido, aunque reconoció que la creación de empleo se mantiene en niveles bajos, lo que ha contribuido a la estabilización de la tasa de desempleo.

El anuncio no sorprendió a los mercados financieros, ya que los inversionistas habían descontado previamente una decisión de este tipo, apoyados en señales emitidas por diversos miembros del FOMC, así como en la expectativa de una votación dividida.

De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, la percepción de que el mercado laboral se estabilizó desde el cierre de 2025 abre espacio para que la Reserva Federal mantenga la tasa sin cambios, especialmente en un contexto donde la inflación continúa por encima del objetivo del banco central.

Al cierre del año pasado, la inflación en Estados Unidos se ubicó en 2.7%, nivel que aún supera la meta de largo plazo de la Fed, lo que mantiene cautela entre los responsables de la política monetaria respecto a futuros recortes.

La decisión refuerza la postura de prudencia de la Reserva Federal, en espera de mayores señales de desaceleración inflacionaria antes de retomar el ciclo de ajustes a la baja en las tasas de interés.