México necesita recuperar un crecimiento económico más dinámico y sostenible, pero para lograrlo debe garantizar condiciones de confianza al sector privado y eliminar la incertidumbre que frena la llegada de capitales, advirtió Ángel Gurría Treviño, exsecretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En entrevista con El Sol de México, el economista sostuvo que el país requiere atraer más inversión —tanto nacional como extranjera— para revertir la desaceleración económica de los últimos años.
“Estamos hablando de atraer inversiones, porque la inversión pública y privada son insuficientes. Es muy difícil pedirle a la gente que se arriesgue o invierta cuando existen aranceles de 15 o 20 por ciento, o persisten incertidumbres sobre la relación con Estados Unidos”, señaló Gurría, también exsecretario de Relaciones Exteriores y de Hacienda.
El exfuncionario enfatizó que México debe evitar decisiones que “espanten a la clientela”, es decir, políticas o mensajes que generen desconfianza entre los inversionistas.
Asimismo, subrayó que la certidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) —o “como sea que se llame su sucesor”— es clave para consolidar al país como un destino atractivo para el capital internacional.
“El reto es recuperar el dinamismo que tuvimos en el pasado. Ya extrañamos aquellos crecimientos de dos por ciento que hoy parecen lejanos, pero que son mejores que el 0.8 por ciento o menos que hemos visto en los últimos años”, expresó.
De acuerdo con Gurría, el bajo ritmo de expansión económica, estimado en alrededor de uno por ciento para 2025 y 2026, es insuficiente para generar empleos, reducir la pobreza y fortalecer servicios públicos.
“Necesitamos crecer al cuatro o cinco por ciento, o al menos al tres por ciento como lo señala el Foro Económico Mundial. Pero al uno por ciento lo único que vamos a acumular es más pobreza, más desigualdad y déficits en salud, educación, justicia y seguridad”, advirtió.
El economista concluyó que, sin confianza y certidumbre, México corre el riesgo de perder la ventana de oportunidad que ofrece el nearshoring, un fenómeno que podría ser clave para detonar la economía nacional en los próximos años.

















