La industria zapatera mexicana enfrenta una crisis sin precedentes. En tan solo tres años, el contrabando técnico de calzado ha aumentado 2,000%, afectando severamente a productores nacionales e impulsando al gremio a exigir al gobierno de Claudia Sheinbaum su exclusión del programa de importación temporal IMMEX, utilizado —según denuncian— por empresas fantasma para introducir calzado terminado de forma irregular.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Calzado (Canaical) y también titular de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (Ciceg), Juan Carlos Cashat Usabiaga, detalló que tan solo en los primeros cuatro meses de 2025 se han importado 82.79 millones de pares, entre legales e ilegales, lo que representa un incremento del 14% respecto al mismo periodo de 2024.
Calzado asiático, el principal foco
De acuerdo con Cashat, 40 millones de pares de calzado asiático ingresaron al país mediante el esquema de la Industria Maquiladora Manufacturera y Servicios de Exportación (IMMEX). El problema: el 80% de este calzado sería ilegal, ya que este programa fue creado para facilitar la importación de materia prima o componentes, no producto terminado.
“El programa IMMEX está siendo utilizado por empresas fachada para meter calzado completo a México, disfrazándolo como insumo para maquila. Es un abuso que está ahogando a nuestros fabricantes”, advirtió Cashat Usabiaga.
Contrabando también vía Recintos Fiscalizados
A esto se suma el uso indebido del programa Recinto Fiscalizado Estratégico (RFES), desde donde se han contabilizado casi 3 millones de pares adicionales que también se presumen irregulares. “Si le vas sumando, una gran cantidad entra de manera ilegal y en detrimento directo de la industria nacional”, enfatizó el líder empresarial.
Según datos de la Canaical, en 2022 apenas se importaron 2 millones de pares mediante IMMEX, lo que contrasta gravemente con las cifras actuales, reflejando un crecimiento explosivo del contrabando técnico.
Peticiones urgentes al gobierno
Ante esta situación, el sector zapatero ha solicitado de forma contundente que la industria del calzado quede fuera del programa IMMEX, para evitar la entrada masiva de productos asiáticos terminados y proteger el empleo en el país.
“El daño no es solo económico. Estamos hablando de una cadena productiva nacional que emplea a miles de familias. Si no se frena esto, las consecuencias serán irreversibles”, alertó el presidente de la Canaical.


















