El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió este jueves que su gobierno responderá con firmeza a los nuevos aranceles del 50% impuestos por Estados Unidos a las importaciones brasileñas, anunciados esta semana por el mandatario estadounidense Donald Trump.
Durante una entrevista con el medio local Record, Lula afirmó que su administración ya evalúa diversas medidas diplomáticas, comerciales y legales para responder al nuevo gravamen, el cual podría tener fuertes repercusiones en el comercio bilateral entre ambas economías.
“Podemos apelar a la Organización Mundial del Comercio (OMC), proponer investigaciones internacionales, exigir explicaciones. Pero lo principal es la Ley de Reciprocidad, aprobada por el Congreso. Si él nos cobra 50%, nosotros le cobraremos 50%”, subrayó Lula da Silva.
Ley de Reciprocidad: herramienta clave de defensa comercial
La Ley de Reciprocidad Comercial de Brasil, vigente desde 2023, permite al gobierno brasileño imponer medidas espejo a cualquier nación que aplique barreras comerciales arbitrarias a productos nacionales. En este contexto, Lula dejó claro que el proteccionismo unilateral de Trump no quedará sin respuesta.
El presidente brasileño calificó el arancel como “injustificado y perjudicial”, especialmente en un momento en que ambos países buscaban fortalecer sus relaciones económicas. Sectores como el agrícola, metalúrgico y tecnológico podrían verse directamente afectados por esta medida.
Camino diplomático y comercial
Brasil también contempla presentar una demanda formal ante la OMC, al considerar que los nuevos aranceles violan principios fundamentales del comercio multilateral. Además, el gobierno brasileño está en contacto con otros países latinoamericanos y del G20 para coordinar una respuesta conjunta ante las políticas comerciales “impredecibles” de Trump.
Escalada comercial en ciernes
La medida estadounidense, enmarcada dentro de la nueva estrategia arancelaria recíproca impulsada por Trump, ya ha generado tensiones con Japón, Corea del Sur, México, Filipinas y ahora Brasil. Expertos advierten que una posible guerra comercial entre Brasil y EE. UU. podría tener consecuencias en las cadenas de suministro globales, especialmente en alimentos, minerales y maquinaria pesada.


















