El Gobierno de México se encuentra en negociaciones de alto nivel con autoridades de Estados Unidos para evitar la imposición de una cuota compensatoria del 20.91% sobre las exportaciones de jitomate mexicano, en un conflicto comercial que ha persistido durante casi tres décadas.
El subsecretario de Agricultura, Leonel Cota Montaño, informó que el plazo para alcanzar un nuevo acuerdo vence el próximo 15 de julio, y se mostró optimista respecto a los avances en las conversaciones bilaterales.
“Yo espero que en 72 horas podamos tener noticias del secretario de Agricultura y del subsecretario de Comercio Exterior, y que estas puedan ser positivas”, declaró el funcionario durante el lanzamiento de la campaña “Papa Mexicana ‘Apapáchate’”, organizada por la Confederación Nacional de Productores de Papa de la República Mexicana (Conpapa).
Reunión clave en Washington
El pasado miércoles (2 de julio), el secretario de Agricultura, Julio Berdegué, y el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, sostuvieron una reunión con productores de tomate en Washington, con el fin de avanzar hacia un nuevo acuerdo de suspensión que evite represalias comerciales.
Cota Montaño consideró que el ambiente de la negociación es favorable y que existe una “muy buena actitud” por parte de ambos países.
Tomate mexicano: clave en el mercado de California
El subsecretario destacó que México llega a la mesa de negociaciones con una ventaja competitiva basada en la calidad de su producto, particularmente en el mercado de California, uno de los más importantes para las exportaciones nacionales.
“La calidad del tomate mexicano se impondrá. Es muy buena, mejor que la de nuestros competidores en Estados Unidos, y eso abrirá principalmente el mercado de California, que es el que más interesa a México”, subrayó.
Un conflicto de larga data
El presidente del Consejo Nacional Agroalimentario (CNA), Jorge Esteve Recolons, recordó que este diferendo comercial inició en 1996, cuando productores de Florida acusaron a México de incurrir en prácticas de dumping, es decir, vender tomate por debajo de su costo real, supuestamente gracias a subsidios gubernamentales.
Desde entonces, México y Estados Unidos han firmado varios acuerdos de suspensión temporales, pero el riesgo de que se imponga nuevamente una cuota compensatoria ha persistido.
Actualmente, el porcentaje propuesto por autoridades estadounidenses sería del 20.91% sobre el valor de exportación, lo cual afectaría severamente la competitividad del jitomate mexicano en el mercado norteamericano.
Una negociación estratégica para el agro mexicano
Además del jitomate, otros productos agroalimentarios como el ganado y la papa mexicana han ganado presencia en Estados Unidos, lo que, según Cota Montaño, fortalece la posición de México en la negociación.
“La apertura previa a la exportación de ganado abre la posibilidad de alcanzar un acuerdo exitoso para México”, afirmó el funcionario.


















