La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC) alertó que empresas automotrices chinas estarían utilizando a México como plataforma de exportación para evadir aranceles y sanciones económicas impuestas por Washington, según el informe “Reglas de Origen Automotriz del T-MEC: Impacto Económico y Operación 2025”.
El documento sostiene que la creciente inversión extranjera directa (IED) de origen chino en el sector automotriz mexicano ha sido estratégica, aprovechando las ventajas geográficas, el acceso preferencial al mercado de EE.UU. mediante el T-MEC y el entorno favorable creado por la guerra comercial entre Estados Unidos y China.
“Según múltiples fuentes, el aumento de las inversiones sugiere que las empresas chinas planean utilizar México para acceder al mercado estadounidense y evitar los aranceles y las sanciones económicas de Estados Unidos”, advirtió la USITC.
Inversión china en el sector automotor mexicano se duplicó
El informe revela que la participación china en la IED global de fabricación de vehículos y autopartes en México se duplicó en menos de una década, pasando de 5.1% entre 2013 y 2017 a 10.5% entre 2018 y 2022.
Solo entre 2019 y 2023, empresas automotrices chinas anunciaron 32 nuevas inversiones en México, 11 de ellas tan solo en 2023, con un monto acumulado superior a 334 millones de dólares, de acuerdo con datos del Registro Nacional de Inversiones Extranjeras (RNIE).
La USITC también identificó que el 35% de esas inversiones entre enero de 2023 y mayo de 2024 se destinaron a la producción de vehículos eléctricos, un sector en el que China lidera la innovación y expansión global.
¿Subsidios ocultos del gobierno chino?
El reporte plantea que muchos de estos proyectos podrían estar subsidiados por el gobierno chino, lo cual elevaría preocupaciones comerciales en EE.UU. sobre competencia desleal y el uso indirecto del T-MEC como una vía para insertar autos y autopartes chinas sin enfrentar los aranceles establecidos.
Asimismo, la comisión subrayó que las exportaciones mexicanas de autopartes y vehículos a EE.UU. han crecido de forma paralela al aumento de inversión china en México, lo que reforzaría las sospechas de un patrón sistemático para sortear barreras comerciales mediante manufactura regional.
Posibles repercusiones para México y el T-MEC
El informe podría generar presiones en la revisión del T-MEC programada para 2026, ya que Estados Unidos podría exigir mecanismos más estrictos de verificación del origen real de los productos automotrices ensamblados en México.
Analistas señalan que, de confirmarse estos señalamientos, México se arriesga a enfrentar disputas comerciales o restricciones adicionales si Washington considera que se está facilitando una “puerta trasera” para el ingreso de productos chinos al mercado norteamericano.


















