En línea con su estrategia de consolidación fiscal, el gobierno de Claudia Sheinbaum mantuvo la llave del gasto cerrada hasta mayo de 2025, con un subejercicio considerable de recursos públicos, reveló el Informe de Finanzas Públicas y Deuda Pública publicado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Durante los primeros cinco meses del año, el gobierno federal ejerció 3 billones 722,604 millones de pesos, lo que representa una reducción de 5.3% en términos reales respecto al mismo periodo de 2024. Este ajuste responde a la meta oficial de reducir el déficit fiscal al 3.9% del Producto Interno Bruto (PIB), como parte del Plan de Consolidación Fiscal.
Fuerte recorte al gasto programable
De acuerdo con el informe, el gasto ejercido fue 224,387 millones de pesos menor a lo programado, afectando principalmente al gasto programable, es decir, aquel destinado a servicios públicos, programas sociales e inversión en infraestructura.
Este tipo de gasto alcanzó los 2.6 billones de pesos, es decir, 9.6% menos que en 2024 y 205,067 millones de pesos por debajo de lo planeado.
“En cumplimiento con las metas fiscales, el gasto público disminuyó 5.3% real anual, al tiempo que se observó un ejercicio eficiente del gasto, lo que garantizó la provisión de programas sociales, infraestructura y servicios públicos”, señaló la SHCP.
Aumenta el gasto en deuda y transferencias a estados
En contraste, el gasto no programable —que incluye participaciones federales y obligaciones financieras— aumentó 2.4%, sumando 648,718 millones de pesos, 1,682 millones más de lo presupuestado. Las transferencias a estados y municipios por concepto de participaciones crecieron 3.0% real anual, impulsadas por un incremento del 6.9% en la recaudación federal participable.
Uno de los mayores aumentos se observó en el servicio de la deuda pública, que absorbió 460,550 millones de pesos, un incremento de 13.1% anual, debido a condiciones financieras locales e internacionales más restrictivas. No obstante, Hacienda destacó que el gasto en deuda se ubicó 21,000 millones de pesos por debajo de lo estimado, gracias a “operaciones de manejo financiero que generaron ahorros y mejoraron el perfil de vencimientos”.
Consolidación fiscal, pero con presión social
El actual manejo fiscal del gobierno federal se enfoca en el control del déficit presupuestario, sin descuidar —según Hacienda— los compromisos sociales y de infraestructura. Sin embargo, la caída en el gasto programable podría traducirse en menor dinamismo económico y presión sobre la calidad de los servicios públicos en el corto plazo.


















