El programa de deportación permanente de migrantes que puso en marcha el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos tendrá dos grandes consecuencias según expertos consultados por MILENIO: elevará la pobreza e informalidad en nuestro país.

“Sin duda las deportaciones de connacionales se van a centrar en la agroindustria, construcción y servicios y en menor medida en las personas que trabajan en industrias sofisticadas que por su experiencia o preparación gozarán de alguna protección de sus empleadores y es ahí la necesidad de definir un programa de absorción de fuerza de trabajo que impida el crecimiento de informalidad y pobreza”, explicó Adolfo Laborde, investigador de Estudios sobre el Desarrollo del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Sales Boyoli compartió que una vez empezó el programa de deportación masiva, crecerá la informalidad que actualmente representa 55 por ciento de la PEA porque conforme al perfil de migrantes en situación irregular la gran mayoría encontraron su actividad económica en la agricultura, construcción, hotelería, servicios y esparcimiento.

Se prevé que a finales del año pasado, había alrededor de 13 millones de migrantes en situación irregular de los cuales la mitad eran de origen mexicano.