Los extranjeros perdieron el interés de adquirir inmuebles en las playas mexicanas como Puerto Vallarta, Acapulco, Tulum, Mazatlán, Los Cabos o Cancún, que apenas hace unos años aparecían como los destinos favoritos para adquirir propiedades frente al mar.
A día de hoy (domingo 24 de noviembre), el número de permisos solicitados por extranjeros para comprar una propiedad es de mil 412, el más bajo en la última década, según los datos difundidos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), que se encarga de tramitar la constitución de fideicomisos mediante los cuales un ciudadano extranjero puede realizar dicha operación.
Antes de 2013, una vez se modificó el artículo 27 de la Constitución, los extranjeros no podían adquirir propiedades en playas mexicanas y en la frontera debido a diferentes motivos estratégicos militares, ya que se consideraba un riesgo de invasión establecer a ciudadanos de otros países en costas nacionales y fronteras.
Gracias a la reforma, los extranjeros ya pueden adquirir propiedades en esas zonas, denominadas como restringidas, siempre y cuando el uso de las tierras tenga como propósito la vivienda única.

















