La economía mundial enfrenta un nuevo ciclo de inestabilidad. El Banco Mundial (BM) informó este martes que los precios de materias primas clave —como el petróleo, fertilizantes y productos agrícolas— han registrado un alza promedio del 16% en lo que va del año. El organismo señaló directamente a la guerra en Oriente Medio como el principal detonante de esta volatilidad.
Indermit Gill, economista jefe del Banco Mundial, advirtió que el conflicto está golpeando la economía en “oleadas sucesivas”, generando un efecto dominó que inicia con la energía y termina impactando el costo de la vida de millones de personas.
El retorno del petróleo caro
De acuerdo con el informe sobre el mercado de materias primas, el sector energético es el más afectado, con una proyección de aumento del 24% para finales de 2026. Se estima que el crudo Brent, referente internacional, promediará los 86 dólares por barril, una cifra significativamente superior a los 69 dólares registrados hace apenas un año.
“Primero sube la energía, luego los alimentos y, finalmente, la inflación obliga a subir las tasas de interés, encareciendo el costo de la deuda para los países”, explicó Gill, subrayando el riesgo para las economías en desarrollo.
Factores de riesgo: Ormuz y la logística global
El Banco Mundial basa sus previsiones en un escenario optimista donde las perturbaciones del conflicto cesen pronto. Sin embargo, advierte que la recuperación depende críticamente de la seguridad en el Estrecho de Ormuz. El organismo espera que el tráfico marítimo en esta zona estratégica —por donde transita gran parte del crudo mundial— se normalice progresivamente hacia finales de este año.
Impacto en la cadena alimentaria
El alza no solo afecta a los combustibles. El incremento en el precio de los fertilizantes y los metales pone bajo presión a la industria agrícola y manufacturera. Este encarecimiento de insumos básicos sugiere que la inflación global podría mantenerse en niveles elevados durante el resto de 2026, complicando los planes de los bancos centrales para reducir las tasas de interés.
















