El sector exportador mexicano ha alcanzado su mayor dinamismo en cuatro años. De acuerdo con el reporte del Inegi publicado este lunes, las ventas al exterior crecieron un 27.7% interanual durante marzo, alcanzando la cifra histórica de 70,727 millones de dólares.
Este resultado no solo marca 10 meses consecutivos de crecimiento anual, sino que representa el avance más robusto desde marzo de 2022, consolidando a la manufactura y la minería como los grandes motores de la economía nacional.
Manufactura y tecnología: Los pilares del éxito
El crecimiento fue impulsado principalmente por las manufacturas no automotrices. El valor de los productos manufacturados alcanzó los 64,722 millones de dólares, un incremento del 29.5%. Los sectores con mejor desempeño fueron:
- Equipos eléctricos y electrónicos: Registraron un alza del 17.8%, reflejando la solidez de México en la cadena de suministros tecnológica.
- Minerometalurgia: Se disparó un 61.8%, beneficiada por el auge en la demanda de metales.
- Alimentos y bebidas: Mantuvieron un paso firme con un crecimiento del 14.4%.
Superávit comercial y el factor petróleo
Gracias a que las exportaciones superaron a las importaciones (las cuales sumaron 64,795 millones de dólares), México obtuvo un superávit comercial de 5,932 millones de dólares, lo que representa un salto del 80.3% respecto al año anterior.
En el sector energético, el precio de la mezcla mexicana de crudo se situó en un promedio de 84.10 dólares por barril. Este incremento de más de 20 dólares comparado con marzo de 2025 ayudó a que las exportaciones extractivas crecieran un impresionante 95.3%.
El sector automotriz diversifica sus mercados
Un dato relevante del informe del Inegi es el cambio en la ruta de las exportaciones automotrices. Aunque las ventas a Estados Unidos cayeron un 3.4%, el sector logró un balance positivo del 2.0% gracias a una expansión agresiva del 39.2% en mercados fuera de la región norteamericana.
Este fenómeno sugiere que la industria mexicana está logrando diversificar sus destinos globales, compensando la desaceleración de la demanda en el mercado estadounidense con nuevas oportunidades en Europa, Asia y Sudamérica.















