La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó este viernes que el Gobierno Federal ha tomado las riendas del conflicto diplomático en Chihuahua. Tras la reunión privada entre el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y la gobernadora María Eugenia Campos, la mandataria fue tajante: en el operativo donde presuntamente participaron agentes de la CIA, se ignoraron las leyes mexicanas de cooperación internacional.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum detalló que, aunque el encuentro fue cordial, el mensaje de la Federación fue de orden y estricto apego a la legalidad.

El ultimátum informativo

El secretario García Harfuch solicitó formalmente a la gobernadora Campos un informe detallado sobre las actividades de los agentes estadounidenses en territorio chihuahuense.

“Se le pidió información a la gobernadora y quedó de darla. El secretario le recordó todos los principios y leyes que hay que seguir para colaborar con algún gobierno extranjero. En este caso, no se siguió este procedimiento”, afirmó la presidenta.

La reunión, que duró menos de una hora, sirvió para establecer que cualquier contacto institucional futuro será canalizado directamente a través de la SSPC, descartando, por ahora, una llamada directa entre la presidenta y la mandataria estatal.

Un “manual de reglas” para los 32 estados

Para evitar que se repitan incidentes que vulneren la soberanía nacional, Sheinbaum informó que este viernes se enviará una comunicación oficial a todos los gobernadores del país. El documento funciona como un recordatorio de los límites constitucionales:

  • Soberanía: Ningún estado puede pactar operativos de campo con agencias extranjeras.
  • Canal oficial: Toda coordinación con Estados Unidos u otros países debe pasar obligatoriamente por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) o el Gabinete Federal de Seguridad.
  • Marco Legal: El cumplimiento de la Ley de Seguridad Nacional no es opcional ni sujeto a interpretación local.

El fondo de la controversia

El roce diplomático escaló tras trascender que agentes de la Central Intelligence Agency (CIA) participaban en tareas operativas en la sierra de Chihuahua, una actividad que la Constitución reserva exclusivamente a las fuerzas del orden mexicanas.

Con el envío de esta circular a los estados, el Gobierno de México busca cerrar la puerta a la “diplomacia paralela” de seguridad y centralizar la estrategia de inteligencia, asegurando que la colaboración con Washington sea institucional, transparente y, sobre todo, soberana.