El Kremlin elevó el tono de su diplomacia frente al Gobierno de México. Este jueves, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia anunció que convocó formalmente al embajador mexicano en Moscú para manifestar una “profunda preocupación” ante la presunta inacción de las autoridades mexicanas en un caso que involucra a una ciudadana rusa menor de edad.

La portavoz de la cancillería rusa, María Zakharova, fue la encargada de hacer pública la postura de su país, señalando que la menor se encuentra “retenida ilegalmente” bajo la custodia de los servicios sociales mexicanos.

Exigencias de Moscú

Durante su declaración, Zakharova enfatizó que el Gobierno ruso no tolerará demoras en la resolución de este caso, el cual ha escalado rápidamente a los niveles más altos de la relación bilateral. Rusia ha presentado las siguientes exigencias inmediatas:

  • Acceso consular: La entrada inmediata de diplomáticos rusos para verificar el estado físico y psicológico de la menor.
  • Repatriación: El retorno expedito de la ciudadana rusa a su país de origen.

El papel de las autoridades mexicanas

Hasta el momento, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) no ha emitido un comunicado oficial detallando las causas por las cuales los servicios sociales intervinieron en el caso de la menor. Generalmente, este tipo de retenciones ocurren bajo protocolos de protección a la infancia por parte del DIF o instancias estatales, pero la acusación de “ilegalidad” por parte de Moscú coloca el incidente en un terreno de disputa soberana.

Analistas internacionales sugieren que este roce diplomático ocurre en un momento sensible, donde cualquier fricción entre México y Rusia es vigilada de cerca por la comunidad internacional. Se espera que en las próximas horas la cancillería mexicana proporcione información sobre el estatus legal de la menor para evitar que el conflicto escale a represalias diplomáticas mayores.