Lo que inició como un viaje de placer a la Riviera Maya se ha convertido en una estancia de supervivencia. Datos recientes de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación revelan una estadística inusual: de los 1,267 ciudadanos iraníes que ingresaron a México legalmente en el primer bimestre del año, solo tres han abandonado el país al corte de abril.

El cierre del espacio aéreo en Irán y la inseguridad extrema tras los ataques de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero han dejado a más de 1,200 personas en un limbo migratorio y emocional en territorio mexicano.

“Hoy es más seguro México para mi familia”

Amir, un empleado de computación que llegó a Cancún junto a su esposa y tres hijos, es el rostro de esta crisis. Su llegada coincidió con el inicio de los bombardeos. “Solo veníamos por 10 días, pero por la guerra tenemos temor de regresar”, relata Amir a El Sol de México. Actualmente, su familia sobrevive gracias a la solidaridad de amigos mexicanos, ya que los costos de hotelería se han vuelto insostenibles.

Aunque el presidente estadounidense Donald Trump anunció esta semana una tregua de 15 días tras negociaciones con Pakistán, la condición de abrir el Estrecho de Ormuz mantiene el panorama incierto. Para Amir, el retorno a Teherán no es una opción hasta que la seguridad sea plena: “A nadie le gusta la guerra… por fortuna puedo trabajar a distancia y así nos mantenemos”.

Protección Humanitaria: El camino legal en México

Ante esta situación extraordinaria, el Instituto Nacional de Migración (INM) ha recordado que los ciudadanos iraníes cuentan con mecanismos legales para regularizar su estancia. Aunque la visa de turista permite una permanencia de hasta 180 días, el contexto de conflicto armado les otorga derechos adicionales:

  • Regularización por Razones Humanitarias: Un trámite para quienes no pueden volver a su país por riesgo a su integridad.
  • Visitante por Razones Humanitarias: Permiso para permanecer legalmente sin incurrir en sanciones, mientras se estabiliza la situación en su nación de origen.

El reto de la conectividad

El espacio aéreo de Irán permanece con severas restricciones y la mayoría de los vuelos comerciales regulares han sido suspendidos. Mientras las familias en México esperan noticias de sus parientes en Teherán, destinos como Cancún y la Ciudad de México se han convertido en refugios temporales para una comunidad que, aunque anhela volver, prioriza la vida de sus hijos sobre el retorno a casa.