La confianza empresarial en México volvió a deteriorarse durante octubre, luego de cinco meses consecutivos con señales positivas. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Indicador Global de Opinión Empresarial de Confianza (IGOEC) se ubicó en 48.6 puntos, una baja mensual de 0.8 puntos, lo que mantiene al indicador por debajo del umbral de los 50 puntos —nivel que marca una percepción pesimista sobre la economía nacional y el entorno de negocios.

Ocho meses de pesimismo empresarial
El informe del Inegi señala que la caída de octubre marca el octavo mes consecutivo en el que la confianza empresarial se mantiene en terreno negativo, reflejando una visión menos favorable sobre la situación económica del país y las condiciones para invertir.
Los cuatro sectores que integran el indicador —industrias manufactureras, construcción, comercio y servicios privados no financieros— mostraron retrocesos en comparación con el mes previo.
El mayor descenso se registró en el sector de servicios privados no financieros, seguido por el de construcción, ambos particularmente sensibles a la desaceleración económica y a la falta de inversión privada.
Caída anual de 3.4 puntos
En su comparación anual, el IGOEC registró una disminución de 3.4 puntos, reflejando un menor optimismo entre los empresarios de todos los sectores. Los factores más preocupantes para los empresarios fueron la situación económica actual del país y las expectativas de inversión a corto plazo, rubros que concentran la mayor parte del pesimismo.
Servicios y construcción, los más afectados
El Indicador de Confianza Empresarial (ICE) del sector de servicios privados no financieros cerró octubre con una caída mensual de 1.3 puntos, situándose en 49.2 puntos, por debajo del umbral de 50.
Mientras tanto, el sector construcción mostró una baja más moderada, aunque continúa en niveles de cautela ante el menor dinamismo en obra pública y privada.
La tendencia confirma que el sector empresarial mantiene reservas ante la desaceleración económica y las condiciones para invertir en el país, justo cuando se aproximan los últimos meses del año y el inicio del nuevo ciclo fiscal.

















