En un esfuerzo por fortalecer la alianza comercial de Norteamérica y frenar las tensiones bilaterales, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) propuso formalmente al gobierno de Estados Unidos la creación de un Mecanismo de Coordinación del Acero de América del Norte.
A través de una misiva dirigida a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), el organismo empresarial sugirió que esta nueva herramienta se integre al marco legal del T-MEC, permitiendo a los tres países socios actuar como un bloque sólido frente al exceso de capacidad global, principalmente proveniente de China.
Una alianza contra el transbordo y la elusión
La Canacero fue enfática al señalar que el mecanismo propuesto permitiría un monitoreo conjunto y en tiempo real de los flujos comerciales. Los puntos clave de la iniciativa incluyen:
- Vigilancia coordinada: Intercambio de datos para detectar importaciones irregulares.
- Combate a la elusión: Aplicación de la ley contra el transbordo de acero de economías de no mercado que intentan evadir aranceles.
- Unidad en foros globales: Armonizar posiciones en organismos como el Foro Global sobre el Exceso de Capacidad de Acero (GFSEC).
“No somos China”: El reclamo de la industria mexicana
Uno de los puntos más críticos de la carta cuestiona el trato que la USTR ha dado recientemente a las exportaciones mexicanas. La Canacero instó a Washington a dejar de tratar a México como una “economía investigada” al nivel de China o productores ajenos a la región.
“La USTR debería aprovechar la alianza del T-MEC para construir una respuesta coordinada de América del Norte ante el exceso de capacidad global, en lugar de recurrir a medidas unilaterales”, señaló la cámara.
Reglas de origen como escudo
Para la industria mexicana, si la preocupación de Estados Unidos es la filtración de acero chino a través de territorio nacional, la solución ya existe dentro del tratado: hacer cumplir las reglas de origen y los mecanismos de cooperación aduanera.
Este enfoque es visto por los empresarios mexicanos como “jurídicamente coherente y políticamente sostenible”, ofreciendo una alternativa institucional que evitaría una guerra comercial y fortalecería la cadena de suministro regional en un momento de alta volatilidad geopolítica.

















