Se suponía que el 2024 era la fecha límite para que las fuerzas castrenses regresaran a los cuarteles, y dejaran a la Guardia Nacional a cargo de la Seguridad Pública del país.

Sin embargo todo apunta a que AMLO planea unificar a la Guardia Nacional, una fuerza del orden civil, con la Secretaría de la Defensa Nacional, en un intento de hacerle frente al crimen organizado.

Para el doctor Rubén Ortega Montes, académico e investigador de la Universidad de Guadalajara, miembro del Observatorio de Seguridad y Justicia, la propuesta del mandatario no es más que una ocurrencia, pues en el pasado siempre se opuso a la presencia del ejército en las calles. Así lo dijo en entrevista con Rumbo MX.

“Yo creo que es una de las ocurrencias del mandatario de la nación. Como candidato siempre criticó la militarización de la Seguridad Pública de nuestro país, y ya una vez que llega al poder, lo pone en práctica, y sigue con la misma política criminal que manejó en su momento el ex presidente Felipe Calderón, y que fue uno de sus bastiones para abrevar de la crítica, sin embargo militariza la Seguridad Pública a través de la Creación de la Guardia Nacional, tan criticada, la desaparición de la Policía Federal y todo lo que con ello conllevaba”.

Pero vamos por partes.

¿Militarización?

Para Rubén Ortega Montes, la propuesta de AMLO va más allá de la militarización.

El hecho de que la Guardia Nacional pertenezca a la SEDENA es hacer militar , ya no militarizar la seguridad pública. Es hacer que la Seguridad Pública quede en manos de quien debe de ver por la Seguridad Nacional”, comentó el académico.

La decisión estaría tomándose gracias a los consejos de personas no muy capacitadas en el tema de seguridad, lo que le lleva a confundir por completo lo que es la Seguridad Nacional de la Seguridad Pública.

“Creo que el mandatario está equivocándose, precisamente por hacerse de gente no preparada como el lo demanda, que la gente no se prepare, no sea aspiracionista, entonces en su corta mirada quiere dejar la Seguridad Pública dentro de la esfera militar, eso es confundir la Seguridad Nacional con la Seguridad Pública”.

¿Porqué el cambio tan drástico?

Podría suponerse que la decisión de AMLO fue tomada con base a información privilegiada de inteligencia, pero todo apunta a que no, sugiere el académico de la Universidad de Guadalajara.

“Vamos a suponer que tiene un grupo de inteligencia fuera de Serie, porque ve, se les cayó el Metro, el asunto con Ovidio. Todos los asuntos que le han explotado en la mano, como el Huachicol, como que los resultados ante las adversidades, muestran que no hay claridad y que no hay inteligencia, que se carece de un grupo de inteligencia elite”. 

Lo grave de la decisión, sugiere el investigador, es que si el último reducto de confianza, el ejército, se corrompe, poco se podrá hacer por la Seguridad Pública.

“¿Qué tan grave puede estar que si tu usas al Ejército como último refugio de la Seguridad Pública, entonces la pregunta es y si se corrompe el Ejército quién va a velar por la Seguridad? Estamos hablando de Seguridad Nacional.Las fallas son muy claras del grupo de inteligencia y de la información que se tenga, con la información que existe”.

Esto, aunado a los mensajes que ha mandado el presidente en tres situaciones diferentes relacionado al crimen organizado marcan la postura real del Gobierno, diferente a lo que promulgaba en campaña sugiere Ortega Montes.

Hemos visto en diferentes momentos, en los que marca la tendencia el presidente, uno en el que le da el saludo a la mamá del Chapo, dos en el momento en el que deja en libertad a Ovidio y tres, en las palabras que dice de esta elección que en el caso de la Delincuencia organizada, se portaron bien en las elecciones, ¿De verdad se portaron bien? cuando hay más de 80 políticos asesinados durante la elección? Lo que está haciendo con los abrazos y no balazos es recular y no enfrentar los problemas graves que pasa el estado y, para las personas que creyeron en ese proyecto de Nación que iba a ser un proyecto diferente y de rescate a Seguridad, se ha convertido en la desilusión, cuando estas decisiones atacan de tal forma que la constitución que el dijo que en un momento determinado iba a respaldar y respetar, la está teniendo que tratar de reformar para que en un momento determinado los militares tengan que hacerse cargo de la Seguridad Pública, y absorber algo muy grave para mi lo que es la Guardia Nacional, cuando se supone que la Guardia Nacional es una Guardia Civil”, lamentó.

El tope en el Legislativo

El académico considera que la iniciativa del presidente se encontrará con un fuerte grupo opositor en San Lázaro, el cual estará integrado no solo por el PAN, el PRI, el PRD y Movimiento Ciudadano, sino  por partidos que se dicen aliados de la 4T como el Verde y el PT.

Y la única vía para que la propuesta pase, sería a través de la corrupción, un concepto contra el que siempre AMLO ha luchado.

“Va a ser muy difícil, a menos que compren, coapten, coaccionen o amenacen a las y los diputados federales que se van a encontrar en San Lázaro a partir del Primero de Septiembre de 2021, afortunadamente hay un Bloque que está diciendo que va a defender la constitución”.

Y es que la propuesta del mandatario va en contra de la visión mexicana de seguridad, y de justicia, por lo que se espera que sea el Legislativo el lugar en el que se pare esta iniciativa.

“Es la única forma en la que se puede hacer una contención a las ideas fuera del contexto mexicano, fuera del pensamiento jurídico filosófico mexicano, de mantener la seguridad pública en manos de los civiles y no de los militares, creo que esta contención que pueden hacer los diputados en el Congreso, va a hacer que contenga sus aspiraciones de un estado militarizado”.

Y los partidos que se habían convertido en pro 4T, como el Verde y el PT un buen lugar tendrán en esta contención, dijo el catedrático de la UdeG.

Además enfatizó en que los diputados deben recordar sobre cómo trató el ejército a grandes líderes de la izquierda, y la derecha mexicanos en el pasado.

Yo creo que el PT y el Verde deben de razonar muy bien su voto. No creo que no piensen. No creo que sean una masa gris sin pensamiento, sin filosofía, sin que recuerden a los viejos izquierdistas que fueron atacados por un sistema militarizado que recuerden a aquellos de la Izquierda como Heberto Castillo, Gilberto rincón Gallardo, y todos aquellos miembros de la Izquierda. Incluso la Derecha, como Clouthier, Morfín, Gómez Morín, y los grandes priistas, Jesús Reyes Heróles, el propio Luis Donaldo Colosio, no creo que puedan olvidar estos morenistas que vienen de todos estos lugares, y que hoy se han vestido de guinda, puedan olvidar esa filosofía, ese pensamiento político, jurídico y social del México esencial.

México no puede cambiar en un pensamiento filosófico, debe de cambiar de actitud, debe de romper con la corrupción y en la única forma en la que pueda llegar Andrés Manuel a esta reforma sería a través de la corrupción, el de corromper a los propios morenistas, y corromper con dádivas y dinero a los del Verde, a los del PT, que ojalá y que saquen la casta y que muestren de lo que están hechos y que no se dejen llevar por un personaje mesiánico. No deben de ninguna manera permitir que haya estos pensamientos drásticos en la concepción de la justicia y la organización mexicana”.

El Dr. Rubén Ortega Montes señaló que la Seguridad Pública del país debe de garantizar los derechos humanos consagrados en la Constitución, y apegarse al pensamiento Jurídico que en ella se contiene como la Seguridad, la Libertad y la Igualdad,

“Todo esto debe de permanecer en una misma esencia, y el cambio debe de ser de actitud, en contra de la gente corrupta. Entonces si Andrés Manuel hace esto en contra de la misma esencia de la Constitución, y del pensamiento mexicano, entonces se convierte en el gran corruptor en lugar del Gran Demócrata”.

Por último, el investigador hizo un llamado a los congresistas, tanto de oposición, como de mayoría, a que cuiden del legado y la confianza de la gente que les brindó el voto, para que muestren su compromiso con la nación mexicana.