En un movimiento estratégico dentro del gabinete federal, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo formalizó la renuncia de Ariadna Montiel Reyes como secretaria de Bienestar. A través de un video difundido en sus redes sociales, la mandataria anunció que el cargo será ocupado a partir de este miércoles por Leticia Ramírez Amaya, quien fuera titular de Educación Pública en el sexenio anterior.
La salida de Montiel, una de las operadoras más cercanas al proyecto de la Cuarta Transformación, responde a sus aspiraciones políticas para encabezar la dirigencia nacional de Morena.
El salto a la organización partidista
En su mensaje de despedida, Ariadna Montiel expresó su orgullo por haber consolidado el bienestar como un derecho constitucional en México. “Nos mueven los principios del Humanismo Mexicano y la convicción de seguir organizándonos para que la transformación continúe”, señaló la exsecretaria, subrayando que su objetivo es fortalecer el movimiento desde la presidencia del partido.
Por su parte, la presidenta Sheinbaum puntualizó que la renuncia busca permitir que Montiel “avance en otras tareas del movimiento”, deseándole éxito en la contienda interna por el liderazgo morenista.
Leticia Ramírez: Confianza y experiencia territorial
La llegada de Leticia Ramírez a la Secretaría de Bienestar asegura la continuidad en la gestión de la cartera que controla la mayor parte de los programas sociales del país. La presidenta destacó la trayectoria de Ramírez, calificándola como una compañera de lucha de larga data.
“Es una persona que me ayuda mucho, una compañera que nos conocemos hace muchísimos años desde el trabajo que hacíamos casa por casa”, comentó Sheinbaum desde Palacio Nacional.
Retos inmediatos
Ramírez asume el mando de una de las secretarías con mayor presupuesto y peso político del gobierno. Su tarea inmediata será garantizar la entrega ininterrumpida de las pensiones para adultos mayores y becas, mientras el partido entra en un proceso de renovación interna con la candidatura de Montiel.
Este ajuste en el gabinete se suma a una serie de movimientos en la administración federal que buscan consolidar la estructura del “Segundo Piso” de la transformación tanto en el gobierno como en el partido oficialista.
















