El primer ministro canadiense, Mark Carney, lanzó este miércoles una advertencia contundente a Washington: Canadá no aceptará que Estados Unidos imponga condiciones unilaterales en la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El mensaje del mandatario busca marcar una línea de defensa para la soberanía económica de su país ante las crecientes exigencias de la administración de Donald Trump.

“No se trata de que Estados Unidos dicte las condiciones. Estamos negociando para llegar a un resultado mutuamente satisfactorio, pero eso llevará tiempo”, declaró Carney ante la prensa, subrayando que la relación trilateral debe basarse en el respeto y no en concesiones previas.

La presión de Washington

Jean Charest, ex primer ministro de Quebec y asesor de Carney, reveló que el gobierno estadounidense está buscando obtener “múltiples concesiones” de Ottawa incluso antes de que las mesas de negociación formal inicien. Esta estrategia ha sido calificada como agresiva por el equipo canadiense, que aún no tiene una fecha definida para sus conversaciones trilaterales, a diferencia de México, que ya ha sostenido dos rondas previas con Washington.

Cronómetro en marcha hacia el 1 de julio

La revisión del T-MEC está programada para concluir antes del 1 de julio de 2026. Sin embargo, la principal negociadora comercial de Canadá, Janice Charette, admitió que es poco probable que todos los puntos de fricción se resuelvan para esa fecha.

  • Negociación formal: La primera ronda oficial de diálogos iniciará el próximo mes.
  • México en la mesa: Nuestro país ya ha avanzado en conversaciones bilaterales, mientras Canadá espera su turno en la mesa de diálogo.
  • Postura canadiense: Charette enfatizó que no cumplir con la fecha límite del 1 de julio no significa el fracaso del acuerdo, sino la necesidad de un diálogo más profundo.

El factor arancelario y la diversificación

La relación se encuentra tensa tras la imposición de aranceles por parte de Donald Trump a importaciones clave canadienses el año pasado, a lo que Canadá respondió con contramedidas. Ante esta volatilidad, Mark Carney ha sido enfático en la necesidad de que Canadá diversifique su comercio para reducir la “fuerte dependencia” histórica hacia el mercado estadounidense.

Para México, la firmeza de Canadá representa un contrapeso necesario en la mesa de negociación, en un momento donde la estabilidad del bloque norteamericano es vital para enfrentar los desafíos de la economía global.