En el marco del arranque de la segunda ronda de negociaciones para la revisión sexenal del T-MEC, el sector empresarial más influyente de Estados Unidos ha lanzado un mensaje contundente: no a los aranceles que entorpezcan el flujo comercial con México y Canadá.

La Business Roundtable (BRT), asociación que agrupa a más de 200 CEOs de las principales corporaciones estadounidenses, envió una carta a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) instando a mantener las “importantes exenciones arancelarias” para los bienes que cumplen con las reglas del tratado. Este llamado ocurre justo antes de la reunión clave de este lunes entre el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer.

El peso de la Business Roundtable

La postura de la BRT no es menor, ya que las empresas que la integran:

  • Sustentan uno de cada cuatro empleos en Estados Unidos.
  • Representan casi una cuarta parte del PIB de dicha nación.
  • Operan en todos los sectores estratégicos, desde tecnología hasta agricultura.

Contra las “consecuencias no deseadas”

La preocupación de los CEOs radica en la posible aplicación de aranceles bajo la Sección 301, una herramienta que la administración estadounidense utiliza para investigar prácticas comerciales. La BRT advirtió que imponer gravámenes a insumos críticos o recursos naturales no disponibles en EE. UU. dispararía los costos de producción y afectaría directamente a los consumidores.

“Para evitar consecuencias no deseadas y reducir costos, la USTR debe mantener importantes exenciones arancelarias para bienes que cumplen con el T-MEC”, instó la organización en el documento dirigido a Jamieson Greer.

Una implementación gradual

Ante la posibilidad de que se determinen nuevos aranceles, los empresarios sugirieron que cualquier medida sea de alcance específico y con un cronograma gradual. El objetivo es minimizar las perturbaciones económicas, especialmente en las zonas rurales y el sector agrícola de Estados Unidos, que dependen profundamente de la estabilidad del mercado norteamericano.

La reunión de este lunes entre Ebrard y Greer será fundamental para medir el pulso de la administración de Donald Trump frente a estas exigencias de su propio sector privado. Mientras México busca certidumbre para las inversiones, los gigantes corporativos de EE. UU. dejan claro que el T-MEC es una pieza irreemplazable de su arquitectura económica.