El zar fronterizo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Tom Homan, se comprometió este jueves a “reinstaurar la ley y el orden” en Mineápolis, tras semanas de protestas y tensiones por la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales de inmigración.

En su primera intervención pública desde que fue enviado por Trump al estado de Minnesota, Homan aseguró que la seguridad de la población es una prioridad y que su presencia busca estabilizar la situación en la ciudad, donde manifestantes han exigido cambios tras los fallecimientos de Renée Good y Alex Pretti durante operativos de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

“La seguridad de la población es primordial”, declaró Homan en una rueda de prensa en Mineápolis, y enfatizó que la misión que dirige busca una aplicación “más inteligente” y profesional de las acciones de inmigración federal.

Revisión de tácticas y nuevas prioridades

Homan reconoció que las operaciones previas no han sido “perfectas” y anunció que se introducirán mejoras en las tácticas de enforcement, aunque aseguró que la administración no renunciará a su misión migratoria. Subrayó que ahora se enfocarán en “operaciones de control estratégicas y selectivas” centradas en inmigrantes que representan amenazas reales a la seguridad pública, en vez de grandes redadas en espacios públicos.

El zar fronterizo también sugirió que podría reducirse el número de agentes federales en la ciudad, pero únicamente si hay cooperación de autoridades locales y estatales, especialmente en el manejo de personas bajo custodia que pueden ser deportadas.

Además, Homan ha insistido en que los agentes que no actúen profesionalmente serán sancionados, destacando la existencia de protocolos de conducta para las fuerzas federales.

Contexto de las protestas

La intervención de Homan ocurre en medio de manifestaciones masivas en Mineápolis y otras ciudades de Estados Unidos, desencadenadas por los tiroteos mortales de Good y Pretti, ciudadanos de 37 años que fallecieron durante enfrentamientos con ICE en el marco de la operación migratoria conocida como Operation Metro Surge.

Las protestas han generado reclamos no solo por las tácticas de enforcement, sino también por la presencia de miles de agentes federales en la ciudad y el impacto de las políticas antiinmigratorias del gobierno de Trump.

Reuniones con autoridades locales

La estrategia de Homan incluye reuniones con autoridades locales, como el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, con el objetivo de buscar puntos de coincidencia sobre la reducción de tensiones y la coordinación operacional entre las fuerzas federales y estatales.

A pesar de las críticas, Homan ha afirmado que “no están renunciando a la misión migratoria” y que continuarán con las acciones destinadas a controlar la inmigración irregular, aunque con un enfoque recalibrado para responder tanto a las preocupaciones de seguridad como a las protestas ciudadanas.