Por: Staff Rumbo MX
Washington D.C.- El presidente Donald Trump lanzó una severa advertencia al régimen de La Habana este sábado, confirmando el cese inmediato de cualquier envío de petróleo o recursos financieros desde Venezuela hacia Cuba. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario instó a la isla a negociar “antes de que sea demasiado tarde”, marcando un giro drástico en la geopolítica regional tras la reciente operación militar estadounidense que resultó en la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro.
En su contundente mensaje, Trump enfatizó que el histórico intercambio de “seguridad por petróleo” ha llegado a su fin. El presidente aseguró que Venezuela ya no requiere la protección de lo que calificó como “matones y extorsionadores” cubanos, afirmando que la seguridad del país sudamericano ahora recae bajo el paraguas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
“No habrá más petróleo ni dinero para Cuba, cero”, sentenció en mayúsculas, subrayando el nuevo rol de Washington como garante de la estabilidad en Caracas.
La tensión bilateral escala tras confirmarse las bajas sufridas durante el operativo estadounidense del pasado 3 de enero. El gobierno cubano ha reportado oficialmente la muerte de 32 de sus ciudadanos —miembros de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Interior asignados a Venezuela— durante la incursión. Mientras La Habana decretó duelo nacional y el presidente Miguel Díaz-Canel rindió honores a los fallecidos, Trump señaló crudamente que la mayoría de los agentes encargados de proteger a Maduro “están muertos”.
Esta medida golpea a Cuba en su momento más vulnerable desde la crisis postsoviética de los años 90. La isla enfrenta una debacle económica y energética sin precedentes, habiendo dependido históricamente de los suministros venezolanos para mantener operativa su infraestructura vital. El corte abrupto y total de este flujo amenaza con colapsar los escasos recursos energéticos que le quedan al gobierno cubano, intensificando al máximo la presión sobre el régimen de la isla.
La alianza energética, forjada originalmente en el año 2000 entre Hugo Chávez y Fidel Castro, implicaba el envío de médicos y profesionales cubanos a cambio de crudo. Sin embargo, el deterioro de la industria petrolera venezolana ya había mermado estos envíos drásticamente antes del anuncio de Trump: de recibir más de 100.000 barriles diarios en 2021 (cubriendo el 80% de la demanda interna), la cifra había caído a apenas 16.000 barriles en 2025. Con la caída de Maduro, el último salvavidas energético de Cuba parece haberse extinguido definitivamente


















