La ONU declaró este viernes la hambruna en Gaza, alertando que 500 mil personas se encuentran en una situación “catastrófica”, mientras Israel amenaza con destruir la mayor ciudad del territorio palestino.

La Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), organismo de la ONU con sede en Roma, confirmó que la gobernación de Gaza atraviesa actualmente una hambruna, y advirtió que se espera que esta situación se extienda a Deir al Balah y Jan Yunis antes de finales de septiembre.

El anuncio provocó la inmediata reacción de Israel, que rechazó el informe. “No hay hambruna en Gaza”, afirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, calificando la información como parcial y cuestionando su veracidad.

La gobernación de Gaza representa aproximadamente el 20 % del territorio palestino. Sumando Jan Yunis (29,5 %) y Deir al Balah (16 %), se calcula que dos tercios de la Franja de Gaza, con 365 km² y más de dos millones de habitantes, podrían verse afectados por la hambruna.

Según la ONU, más de medio millón de personas enfrentan condiciones catastróficas, el nivel más alto de penuria alimentaria definido por la IPC, caracterizado por hambre extrema y riesgo de muerte.

El director de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, acusó que la crisis “podría haberse evitado” si no fuera por la “obstrucción sistemática de Israel”. Por su parte, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, declaró que “es un crimen de guerra utilizar el hambre con fines militares”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, hizo un llamado urgente a un alto el fuego inmediato, la liberación de todos los rehenes y un acceso humanitario total y sin restricciones, subrayando que la situación no puede continuar con impunidad.