La inflación en México sorprendió a los mercados al ubicarse en 3.49% anual durante la primera quincena de agosto, cifra menor a la prevista por analistas y por debajo de la estimación mediana de 3.63% proyectada en una encuesta de Bloomberg, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La cifra se da tras el ajuste en la política monetaria del Banco de México (Banxico), que en su más reciente decisión redujo el ritmo de recortes a la tasa de interés, pasando de disminuciones de 50 puntos base a una reducción más moderada de 25 puntos base, con lo que la tasa clave se ubica en 7.75%.

Inflación subyacente sigue elevada

La inflación subyacente, indicador clave que excluye precios volátiles como energéticos y alimentos, se colocó en 4.21%, apenas por debajo del 4.22% registrado al cierre de julio. Este nivel se mantiene por encima del rango objetivo de Banxico, que busca una inflación del 3% ±1 punto porcentual.

El subgobernador Jonathan Heath, uno de los miembros más vigilantes respecto al comportamiento de la inflación subyacente, votó en contra de continuar con los recortes, planteando incluso una pausa en el ciclo de flexibilización.

Nueve recortes consecutivos a la tasa

Desde que inició su ciclo de política monetaria a la baja, Banxico ha recortado la tasa de referencia en 350 puntos base, con un total de nueve reducciones consecutivas, aunque ahora con mayor cautela debido a la persistencia de presiones inflacionarias.

La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja subrayó que la Junta de Gobierno evaluará cuidadosamente los próximos movimientos, considerando tanto el entorno inflacionario como el desempeño económico, que muestra signos de desaceleración en la segunda economía más grande de América Latina.

Contexto económico

Aunque la inflación general se ha moderado, la persistencia de la subyacente refleja que aún hay riesgos para el poder adquisitivo de los hogares. La autoridad monetaria señaló que vigilará el impacto de factores externos como la volatilidad cambiaria y los precios internacionales de alimentos y energéticos.

Con esta moderación en la inflación, México se mantiene cerca de la meta oficial del Banxico, lo que abre la puerta a nuevos ajustes en la tasa de interés durante los próximos meses, dependiendo del comportamiento de los precios y del crecimiento económico.