Los aranceles impuestos por Donald Trump comienzan a impactar de manera directa al sector inmobiliario en los principales destinos turísticos de México, provocando una caída de hasta 25 % en las operaciones de compra y renta de viviendas en los últimos meses.
De acuerdo con Karim Oviedo, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), la incertidumbre generada por la política comercial del expresidente estadounidense ha detenido múltiples desarrollos en Mazatlán, Puerto Vallarta, Tulum y la Riviera Nayarita.
“Muchos clientes han dejado de comprar como en años anteriores, lo que se refleja en una baja de precios. Esto, a la larga, es negativo para cualquier inversionista”, advirtió Oviedo.
A la desaceleración de ventas se suma el incremento en los costos de materiales esenciales para la construcción, como varilla de acero, cemento y madera, lo que encarece el precio final de las viviendas. Este aumento, lejos de incentivar la demanda, la frena aún más.
Según la columna De Jefes, publicada en El Financiero este miércoles 13 de agosto, los compradores potenciales han optado por esperar a que se aclare el panorama económico y comercial antes de invertir, lo que genera un efecto dominó en la economía local.
“La gente no compra y está esperando para ver qué sucede para poder hacer las inversiones, y mientras esperan, la economía empieza a decrecer”, señaló el presidente de la AMPI.
Analistas advierten que, si la tendencia continúa, los destinos turísticos que dependen fuertemente de la inversión inmobiliaria internacional podrían enfrentar un estancamiento prolongado, afectando empleos, ingresos fiscales y la competitividad de la región.

















