El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este martes que los trabajadores migrantes que su administración está expulsando como parte de su política migratoria, son difíciles de reemplazar en sectores clave como la agricultura.

En una entrevista con la cadena CNBC, el mandatario republicano admitió que los ciudadanos estadounidenses no están dispuestos a ocupar esos puestos. “La gente que vive en las ciudades no hace ese trabajo. Lo hemos intentado. No lo hacen. Estas personas (los migrantes) lo hacen de forma natural”, expresó.

Reconoce impacto económico de deportaciones

La declaración surge en medio de crecientes críticas por el impacto económico de las deportaciones masivas, especialmente tras la publicación del último informe de empleo que reflejó una caída en la disponibilidad de mano de obra en industrias esenciales como la agricultura, la hotelería y el entretenimiento.

“Estamos sacando criminales, pero también trabajando con los agricultores para que no se vean afectados por estas expulsiones”, explicó Trump, subrayando que “los agricultores son una parte muy importante de este país y no vamos a hacer nada que los perjudique”.

Posible retorno legal de migrantes

En una muestra de flexibilidad en su política, el presidente afirmó que está dispuesto a permitir el regreso legal de algunos migrantes que han sido deportados. “En algunos casos, los estamos enviando de vuelta a sus países con un permiso, para que vuelvan legalmente”, dijo. “Los enviamos de vuelta, y luego estudian, aprenden, y regresan. Regresan legalmente”, detalló.

Reglamentación en camino

Trump también adelantó que su administración está preparando nuevas reglas y regulaciones para proteger a los sectores más vulnerables frente a los efectos colaterales de las deportaciones. “Estamos trabajando en eso”, indicó, sin ofrecer detalles específicos sobre los plazos o mecanismos.