En un esfuerzo por evitar nuevas tensiones económicas globales, China y Estados Unidos reafirmaron su compromiso de extender la tregua arancelaria que vence el próximo 12 de agosto, según informó este martes el negociador chino Li Chenggang tras concluir dos días de reuniones en Estocolmo.
“De acuerdo con el consenso alcanzado, ambas partes seguirán impulsando la extensión continua de la pausa arancelaria”, declaró Li ante medios internacionales, declaraciones que fueron difundidas por la agencia oficial Xinhua.
Un paso clave para estabilizar el comercio global
Este anuncio llega en un momento delicado para la economía internacional, que enfrenta desafíos por las tensiones geopolíticas y los efectos rezagados de la inflación global. La extensión de esta tregua resulta clave para evitar un nuevo ciclo de aranceles punitivos que impacten negativamente las cadenas de suministro y los precios de bienes esenciales.
Las negociaciones se llevaron a cabo en Estocolmo, sede elegida por ambas delegaciones para garantizar un entorno neutral. Según fuentes cercanas a las discusiones, aún faltan detalles técnicos por resolver, pero el ambiente fue descrito como “constructivo y orientado a resultados”.
¿Qué implica la tregua?
La tregua arancelaria —pactada originalmente en 2023— suspendió aumentos significativos a los aranceles de cientos de productos estratégicos, desde componentes tecnológicos hasta alimentos y materias primas. Su extensión evitaría que, a partir del 12 de agosto, se reactiven tarifas que afectarían exportaciones clave de ambos países.
En el caso de China, la industria tecnológica y manufacturera estaría entre las más afectadas. Por su parte, Estados Unidos busca proteger su agroindustria y sector automotriz, altamente dependientes de las exportaciones al mercado asiático.


















