En junio de 2025, las exportaciones totales de productos mexicanos registraron un crecimiento interanual de 10.6%, alcanzando un valor de 54,001.8 millones de dólares, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este avance representa el primer incremento de dos dígitos desde noviembre de 2024, marcando un punto de inflexión positivo en el comercio exterior durante la actual administración del presidente Donald Trump, quien inició su segundo mandato en enero pasado.
Manufacturas lideran el impulso exportador
El crecimiento estuvo fuertemente impulsado por el dinamismo del sector manufacturero, cuyas exportaciones crecieron 13.5% a tasa anual. Destacaron los siguientes rubros:
- Maquinaria y equipo industrial diverso: +55.0%.
- Equipo profesional y científico: +23.4%.
- Minerometalurgia: +19.3%.
- Aparatos eléctricos y electrónicos: +6.6%.
- Productos automotrices: +4.5%.
Dentro de los productos automotrices, las exportaciones hacia Estados Unidos crecieron 6.0%, mientras que las destinadas a otros mercados disminuyeron en 2.6%.
Balanza comercial con superávit en junio
Mientras tanto, las importaciones mexicanas crecieron 4.4% interanual en junio, sumando 53,487.4 millones de dólares, tras registrar dos caídas consecutivas en meses previos. Gracias al mayor dinamismo exportador, la balanza comercial de bienes cerró con un superávit de 514.4 millones de dólares.
Primer semestre con saldo positivo
En el acumulado del primer semestre de 2025, las exportaciones totales crecieron 4.4%, mientras que las importaciones subieron apenas 0.2%, lo que derivó en un superávit comercial de 1,432.6 millones de dólares para México.
Exportaciones petroleras suman 1,458 millones de dólares
El valor de las exportaciones petroleras en junio fue de 1,458 millones de dólares, de los cuales 984 millones correspondieron a ventas de crudo y 474 millones a otros productos petroleros.
Panorama optimista para el comercio exterior mexicano
Los datos de junio reflejan una recuperación sólida del comercio exterior mexicano, impulsada principalmente por la industria manufacturera y la demanda estadounidense. Esta tendencia refuerza las expectativas positivas para el cierre de 2025, siempre que se mantenga la estabilidad económica y la demanda global.

















