La venta de autos nuevos en México registró en junio su segunda caída mensual consecutiva, confirmando una desaceleración del mercado automotor nacional, de acuerdo con datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Durante el sexto mes del año se comercializaron 116,059 unidades, lo que representa una disminución del 5.9% en comparación con el mismo periodo de 2024. Este resultado no solo marca una racha negativa para el sector, sino que también se consolida como el peor desempeño mensual en ventas de 2025.
Primer semestre en números rojos
En el acumulado de enero a junio, las cifras tampoco son alentadoras. La comercialización de autos nuevos —especialmente en el segmento de vehículos compactos— reportó una caída marginal del 0.2%, contrastando con el crecimiento observado durante el primer semestre del año pasado.
El retroceso refleja una tendencia de estancamiento en la industria automotriz, que había mostrado un repunte sostenido tras la recuperación postpandemia.
Factores detrás de la desaceleración
Según Guillermo Rosales, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), esta desaceleración ya se anticipaba desde inicios de año. El representante empresarial señaló como principales causas:
- La incertidumbre económica, tanto a nivel nacional como internacional.
- Las amenazas arancelarias del expresidente estadounidense Donald Trump, que han generado inquietud en el sector exportador.
- La saturación natural del mercado luego del crecimiento acelerado observado entre 2022 y 2024.
Rosales explicó que el entorno actual no favorece decisiones de consumo a mediano y largo plazo, como la adquisición de un vehículo nuevo, especialmente ante expectativas económicas moderadas y un menor dinamismo del crédito al consumo.
¿Qué sigue para el sector automotriz?
Los expertos de AMDA prevén que el mercado automotriz se mantendrá estancado durante el segundo semestre de 2025, aunque no descartan una posible recuperación si se estabilizan factores clave como la política comercial con Estados Unidos, el tipo de cambio y las tasas de interés.
Por ahora, el sector se enfrenta al reto de recuperar la confianza del consumidor, mantener promociones atractivas y diversificar sus modelos de financiamiento para impulsar nuevamente la demanda.

















