La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este martes un acuerdo histórico entre México y Estados Unidos para iniciar la reapertura progresiva de los puntos fronterizos clave que permiten la exportación de ganado mexicano, tras semanas de cierre por el brote del gusano barrenador del ganado.

Durante su conferencia matutina, la mandataria informó que, si bien las mesas bilaterales continúan, ya se definieron fechas oficiales para reactivar cinco cruces prioritarios a lo largo de la frontera norte:

  • Agua Prieta, Sonora – 7 de julio.
  • Puerto Palomas, Chihuahua – 14 de julio.
  • San Jerónimo, Chihuahua – 21 de julio.
  • Acuña, Coahuila – 18 de agosto.
  • Colombia, Nuevo León – 15 de septiembre.

“Este primer acuerdo con la Secretaría de Agricultura de los Estados Unidos permitirá avanzar en la normalización del comercio ganadero y proteger el sustento de miles de productores mexicanos”, afirmó Sheinbaum.

Brote bajo control y cooperación binacional

El cierre original se implementó el pasado 11 de mayo, luego de que se detectara un brote de gusano barrenador del ganado, una plaga erradicada en EE.UU. desde hace más de 40 años y que representa una amenaza para la industria pecuaria.

En respuesta al brote, el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) anunció el 18 de junio una inversión de 21 millones de dólares para modernizar una planta de producción de moscas estériles en México y abrir una nueva instalación de dispersión en Texas. Esta técnica biológica es considerada una de las más eficaces para controlar la reproducción del gusano barrenador.

“Estamos trabajando con plena coordinación y responsabilidad para contener este brote y reactivar la economía ganadera sin poner en riesgo la sanidad agropecuaria”, puntualizó la presidenta mexicana.

Impacto para el sector ganadero mexicano

La reapertura progresiva de estos cruces representa una victoria estratégica para los productores ganaderos, especialmente en estados del norte como Sonora, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, que dependen en gran medida del comercio fronterizo.

El brote había provocado pérdidas millonarias y paralizado temporalmente las exportaciones de ganado vacuno, bisontes y equinos, sectores clave para la balanza agropecuaria de México.